La embajada o la puta

Alfonso-Reyes

Alfonso Reyes, escritor mexicano, fue embajador de su país en Argentina durante dos años, concretamente entre 1936 y 1938.

Sucedió que estando allí se enamoró perdidamente de una actriz de boulevard que acabaría teniendo cierto reconocimiento en el cine posteriormente.

El escritor, un hombre al que le importaban poco los chismes y habladurías que de él se dijesen a sus espaldas, se dejaba ver del brazo de esa chica constantemente pese a que desde su propia embajada se le aconsejase que eso no era lo propio para un personaje de su talla y de su clase social.

Varios avisos serios fueron sinónimo de cortas temporadas en las que el resto de colegas políticos no veían a la querida de Reyes en los actos públicos… pero finalmente siempre volvía a aparecer con él.

Tan tensa se fue la cosa que el propio presidente mexicano tuvo que enviarle un ultimátum que debió dejar helado al literato.

El formato era un telegrama con el sello de confidencial y al abrirlo, Reyes pudo leer la siguiente lacónica frase firmada por el máximo dirigente de su país con la que el tema quedó zanjado:

“La embajada o la puta. Cárdenas”.

Más información – Anécdotas literarias, entre la ficción y la historia


Escribe un comentario