La devastadora sinceridad de Gabriel García Márquez

García Márquez

Sucede que los escritores no tienen filtro: se les ocurren genialidades y las sueltan sin importar el momento ni el lugar, y sin tener en cuenta tampoco, claro está, el hecho de que puedan dejar quedar mal a alguien que tal vez está trabajando en ese momento. Se les suele perdonar la pequeña maldad por lo bueno que dejan con su respuesta y por que se sabe que a veces la cabeza va más rápido que ellos mismos y que contenerse no es algo que esté en sus manos.

La anécdota de hoy hace referencia a los instantes posteriores a que Gabriel García Márquez fuera distinguido con el importantísimo premio Nobel.

En ese momento una reportera se acercó a él para entrevistarlo y quizá fruto de los nervios por el momentazo que estaban viviendo o quizás intimidada por la gran personalidad a la que iba a hacer una pregunta no se le ocurrió ninguna frase más interesante que la siguiente:

-Señor García Márquez, ¿Es hoy el día más importante de su vida?

El gran Gabo, que daba importancia al premio pero sabía que no se trataba más que de una distinción contestó:

-Pues no, el día más importante de mi vida fue el día en que nací.

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – La Vanguardia


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