La Biblia conjurada de Toole

libros decada 50

David no es nada corpulento, es un chaval que va creciendo, poco a poco, bajo el sol sureño de los Estados Unidos de América, mientras una corpulentísima Biblia de Neón quiebra la oscuridad de la noche de su pueblo.Si, tal vez, Ignatius Reilly, de “La Conjura de los Necios”,es el reflejo adulto de John Kennedy Toole, el joven David es el personaje saco donde mete su primera tentativa literaria.

La historia sería fecundada en un viaje, emprendido a los quince años de edad, cuando Toole le pidió a su madre que le acompañara en su primer trayecto al volante hasta Airline Highway, y allí, juntos, se desternillaron de risa bajo el relumbre de un libro abierto de par en par, con las palabras “Sagrada Biblia” rezumando América profunda y fanatismo religioso.Si la teoría de la evolución de Darwin es una lección proscrita entre algunos de los profesores americanos a día de hoy, imaginen , entonces, la fuerza centrífuga de ese elemento de neón alucinando los ojos de los fieles.Y, por supuesto, sin que la madre coraje lo supiera, la mente de Toole empezó a fraguar una historia en la que la atalaya incandescente tuviera su propio reino, exactamente el pueblo donde el joven David convive con su peculiar y, al mismo tiempo, entrañable tía Mae.

Una vez superada la pena, -porque después de esta Biblia de Neón, Toole se acaba, como si fuera una carretera fantástica, ya que sólo escribió este libro y la, sobran palabras, “Conjura de los Necios“-podremos tener el placer de leer los azares por los que pasó su madre para ver publicada las dos obras de su hijo. Esa, desde luego, es una historia digna de la madre del vástago.


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