La amenaza de los 451 grados Fahrenheit

1953. Ray Bradbury publica Fahrenheit 451, esa famosa novela distópica, genialmente titulada (en referencia a la temperatura a la que arde el papel), que describe una sociedad en la que los bomberos, en lugar de apagar incendios, queman libros, porque el gobierno los considera perjudiciales. Poco podía imaginarse Bradbury que, tal vez, las funciones de autor y bombero, algún día, pudiesen confluir en una misma persona.

Libros incinerados

Foto de psyberartist.

2009. Lo difícilmente imaginable, sucedió en mayo. O pudo haber ocurrido, de no ser por la rápida reacción de algunas distribuidoras lo evitaron… echando mano de sus billeteras.

Pero Kvesic publicó La introducción a P. Kvesic en 1975, y entonces fue un éxito. Los ejemplares él mismo puso en riesgo de acabar incinerados eran de ese mismo título, concretamente de la cuarta edición. Para luchar «contra la anemia cultural» se le ocurrió la excéntrica idea de anunciar que quemaría todos los ejemplares que no se vendieran delante de una librería de Zagreb, Croacia.

Hubo emoción hasta el último momento, pero salió bien. Mientras Kvesic preparaba la hoguera, quedaban todavía 425 ejemplares sin comprador, pero las llamas no llegaron a tocar ni una sola letra: enseguida se supo que dos distribuidoras habían comprado los libros y que acabarían en manos de un grupo de lectores, movidos probablemente por la curiosidad.

Así terminó el «acto de protesta contra la posición del escritor en el mundo de la edición de hoy» promovido por Kvesic, que había preparado expresamente esta edición especial de su libro, sin mediación de casas editoras.

Referencias


Un comentario

  1. Aquí en España las funciones de autor y de bombero incendiario están separadas. Vease, por ejemplo, el caso de Cristina Almeida:
    http://anvazher.nireblog.com/post/2008/11/21/fahrenheit-451-version-espanola

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