La actualidad de lo bello

Las teorías más contemporáneas que trabajan, desde la filosofía, en conceptos pertinentes a la Estética y al concepto de Arte y Belleza poseen tal magnitud, que no estaría bien dejar pasar el comentario sobre el último libro leído.

Hans-Georg Gadamer es el autor de éste libro, llamado “La Actualidad de lo Bello”, y que realiza un recorrido histórico, desde los grandes clásicos Griegos, pasando por diversos conceptos y puntos de vista trabajados en distitas épocas de la historia Occidental, para así llegar a poder responder preguntas de díficil resolución. ¿Existe un vínculo entre el arte del pasado y el arte de presente? ¿Por qué es que el arte precisa, para la sociedad, una justificación? Y para responder, apela no sólo a aquel recorrido histórico, sino también a las diversas definiciones que en boca de distintos influyentes personajes han tenido los conceptos tales como Belleza, Arte y Estética.

Y termina por concluir, luego de un exquisito recorrido que vale cada palabra y cada idea de dificil comprensión, diciendo que son tres los estadíos, o los modos en que el arte y las comunidades se han relacionado, en toda época, lugar y cultura. El Juego, el Símbolo y la Fiesta son aquellos tres elementos que proporcionan la relación entre dos tiempos, entre variados conceptos. La cercanía entre un arte clásico, muerto ya según palabras de hegel, y un arte contemporáneo, falleciente según teóricos de la escuela de Frankfurt, o quizá en constante transmutación a causa de su cualidad de técnica reproducción.

Gadamer fue un filósofo Alemán nacido en 1900, y fallecido en marzo de 2002. Tuvo la suerte de ser testigo de grandes cambios en la mentalidad de los espectadores, o receptores si se quiere, del arte. Vívido observador de la evolución de un arte más clásico, hacia rupturas estéticas de un valor descomunal para las mentes tanto de los artistas, como de sus receptores. Perteneciente a la línea de la filosofía hermenéutica, su búsqueda se ha apoyado siempre en algo que el más clásico de los filósofos griegos enunció de éste modo: “Sólo se que no se nada“. Gadamer se apoyó, a la hora de realizar toda su obra filosófica, en la idea de plantear preguntas, más que en el de hallar respuestas precisas. En generar diálogos entre distintas épocas y modos de percibir, de ver, de conocer la realidad inmediata, y no.

Un texto que no tiene desperdicio, y que pese a cierto grado de dificultad que posee para lectores no acostumbrados, debo decir que extasia hasta la última de las páginas.


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