Jorge Galán, un premio Adonáis frente a la adversidad

Son muchas las veces que me siento a escribir con la idea de hablar de literatura y escritores latinoamericanos. Esta idea se va diluyendo cuando comienzo a mirar las noticias y siempre encuentro alguna noticia que hay que reseñar.

Lo urgente no deja tiempo para lo importante“, dice Mafalda. Y es cierto, la actualidad literaria a veces nos quita tiempo a lo importante. Hoy considero más importante la urgencia de hablar de latinoamérica y por ello traigo la figura del poeta Jorge Galán.

Desde México hasta Argentina hay un inmenso reguero de grandes autores que han dado obras maestras a literatura en español: Juan Rulfo, José Martí, Gabriel García Márquez, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Octavio Paz, Julio Cortázar, etc. Todos ya clásicos de la literatura.

Pero… ¿y ahora? ¿Qué autores encontramos ahora? Hace un año asistí a la presentación de un libro de relatos del poeta salvadoreño Jorge Galán, La habitación al fondo de la casa. Diréis que no es muy actual, pero lo que escuché en aquella presentación bien merece ser contado, aunque sea un año después.

Una carrera brillante

Jorge Galán nació en San Salvador, capital de El Salvador, en 1973 y se licenció en Letras en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). En 2006 se alzó con el prestigioso premio Adonáis por su poemario Breve historia del Alba.

Jorge Galán

Hasta ese momento en el que gana uno de los más prestigiosos premios de poesía en español, la carrera literaria de Galán había ido cuesta arriba acumulando premios desde que en 1996 ganó su primer premio nacional de poesía.

Ha escrito seis poemarios y tres obras en prosa, siendo integrante del grupo de poetas que forman la iniciativa Poesía ante la incertidumbre.

El Salvador no país para escritores

Vago. Así llaman a los escritores en El Salvador, país donde apenas hay editoriales, librerías y bibliotecas. De Jorge Galán dicen que pasó de ser un vago a ser una gloria nacional en su país.

El Salvador es un país hostil para la literatura. La presencia de las maras  o pandillas y su brutal violencia, la corrupción, los índices de pobreza del país y el escaso presupuesto gubernamental para cultura no favorecen la aparición de un tejido cultural propicio para que surjan escritores.

A pesar de la sensación de encierro que el propio autor dice que provoca vivir en este país centroamericano, Jorge Galán sigue residiendo en él.

Recuerdo que me pareció un hombre sencillo, que hablaba sobre el oficio de escribir como el panadero te habla de cómo hacer un buen pan: sin pretensiones, sin aspavientos, con la naturalidad que habla el que se dedica a los que se dedica porque es lo que le venía dado, lo que tenía que ser.

La habitación al fondo de la casa es un libro de relatos que publicó la editorial Valparaíso en 2014 y que recoge relatos que bordean el realismo mágico latinoamericano sin caer plenamente en él. Así se pueden leer historias como el de la mujer que no tenía líneas en la palma de la mano, sin duda el que más me llamó la atención.

Un escritor a tener en cuenta en la nueva literatura latinoamericana.


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