Jacinto Benavente y la crítica servida en bandeja

Jacinto Benavente

Ocurre a veces que uno escribe y por ello los demás se sienten obligados a hacerle llegar sus manuscritos para que éste de una crítica que se supone que ha de ser benevolente… aunque a veces no solo no hay motivos para que así sea sino que además es difícil suavizar lo que has de decir sin parecer arisco y sin caer tampoco en la mentira y en la loa ficticia.

En este brete se vio en su día el bueno de Jacinto Benavente, al que un joven escritor, petulante y sin talento, envió en su día una obra que el dramaturgo leyó sin que le gustase lo más mínimo.

Por fin llegó el día del encuentro entre ambos, y Benavente tenía en mente hacerle ver al otro escritor que la obra no había sido de su agrado pero no encontraba las palabras necesarias para hacerlo con tacto.

Sin embargo un acto de pedantería del novato sirvió en bandeja la crítica al consagrado escritor, esto fue lo que pasó.

“Me precio de conocer a los hombres y de adivinar su pensamiento” dijo el escritor anónimo “¿Está usted seguro?”, le preguntó el famoso autor teatral. “Sí, absolutamente”. “Entonces le ruego que me perdone”, espetó Benavente aliviado dando por concluído el encuentro.

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Foto – Baúl del Castillo


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