Habla Marc Fumaroli, autor de “La República de las letras”

Marc Fumaroli

Marc Fumaroli acaba de publicar “La República de las letras” y ha hablado para nuestros compañeros de El País acerca del libro así como de su carrera y de la concepción literaria que tiene.

De dicho encuentro rescatamos algunas opiniones que creemos interesantes como por ejemplo la de que no hace falta ser buena persona para escribir bien: “Gide dijo que no se hace literatura con buenos sentimientos. Y creo que tiene razón. Las bellas artes no tienen nada que ver con ninguna ortodoxia moral. ¡Al contrario! La complejidad del hombre hace que no se pueda limitar a reglas estrictas, fijas”.

Fumaroli ha querido explicar cómo sintió la llamada de las letras:

“En 1940 o 1942 yo tenía unos 10 años y vivía en Marruecos. En 1942 desembarcaron los americanos y las comunicaciones con Francia quedaron suspendidas hasta 1945. Ya no recibíamos libros de Francia. Pero en casa tenía libros. ¿Cuáles? Molière, Corneille, Racine, La Rochefoucauld, y los leía con una felicidad increíble. Molière me parecía tan divertido, tan revelador… Era como si todas las paradojas de la condición humana se me revelasen de repente. Me reía solo, en mi cuarto. Y a partir de ahí traté de descubrir el misterio de aquel clasicismo francés que me parecía a la vez límpido, accesible a todos y muy profundo, muy irónico, acorde a la naturaleza humana en lo que tiene de más inquietante y más bello. Ese fue mi principio: tuve la suerte de estar privado de libros que no fueran los clásicos”.

Finalmente dejó unas palabras que seguro que no gustarán a rockeros y raperos

“Estoy a favor de las librerías. ¡Es el combate de David contra Goliat! ¡Esas enormes maquinarias internacionales como Amazon que comen dinero y no pagan impuestos son ladrones, son vampiros, los detesto, no hay nada más horrible que esos Steve Jobs y compañía! En El Estado cultural yo no dije que el Estado no tiene que intervenir en los temas culturales; lo que dije es que debe apoyar solo lo mejor, y no derrochar en apoyar el rock o el rap y esas cosas que se venden muy bien solas. ¡Apoyar el libro, sí, al cien por cien! O nos convertiremos en subamericanos. En Nueva York todas las librerías interesantes han cerrado, quedan un par de Barnes and Noble, nada más…”

Más información – Autores en la web

Foto – El País

Fuente – El País


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