Georges Simenon: Literatura guardada en un banco

Georges Simenon

Una novela es para su autor como un hijo propio, y por ello ha de darle el mayor de los cuidados. En este caso, sin embargo existen dos tipos de alumbramiento, que son la creación de la misma, que sería de alguna moda el primero de los partos y su publicación, que no es otra cosa que dar a luz para el resto de la gente lo que el escritor ya había hecho nacer en la intimidad de su despacho.

Sin embargo sucede que el tiempo de espera entre una y otra… puede ser superior a nueve meses: el mercado manda y a nadie se le ocurriría publicar más que lo que los lectores puedan absorver, aunque eso qui no quita que durante ese impás se siga produciendo.

Eso le ocurría a Georges Simenon, que escribía novelas a un ritmo superior al que sus editores le recomendaba publicarlas y tenía que dejarlas en “stand by”, hasta que fueran los propios lectores los que solicitasen una nueva dejando de comprar la anteriormente publicada.

Pero no cualquier lugar es seguro para guardar a un hijo hecho de papel y tinta, y por eso, a medida que iba escribiendo novelas, su mujer las pasaba a máquina y las llevaba nada menos que al banco, en donde las guardaban en una caja fuerte a sabiendas de que ese papel era mucho más valioso que el propio dinero…

Quizá si hubiera más literatura en los bancos la cosa iría algo mejor…

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Antonio José Alcalá Vique

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


Escribe un comentario