George Bernard Shaw, el dramaturgo que pudo haber sido delincuente

Bernard Shaw

Hoy os hablaremos de George Bernard Shaw y de una de las anécdotas de su vida, la cual culminó con un irónico comentario por su parte acerca de que tal vez equivocó su profesión por falta de datos.

Para entender todo esto hay que remontarnos a su noventa cumpleaños, en el que recibió la visita del famoso detective de Scotland Yard, Fabian.

Este sugirió a Shaw, que siendo una persona tan distinguida, tal vez no sería mala idea tomar una impronta de sus huellas dactilares para que el dibujo de las mismas fuera conservado para siempre.

Al dramaturgo, ciertamente le pareció buena idea y accedió.

Llevaron a su casa el instrumental necesario para ello y, nunca mejor dicho, se pusieron manos a la obra.

Pero para sorpresa de todos, las huellas digitales del escritor eran tan suaves y tan finas que no pudieron obtener la muestra de ellas, con lo que se quedaron sin poder perpetuar su firma digital.

El propio escritor, sonrió al enterarse de dicha peculiaridad de sus manos y, haciendo gala de una ironía propia de un intelectual de su talla comentó lo siguiente en tono melancólico:

-Vaya… De haber sabido esto antes, igual habría escogido otro oficio.

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Foto – Desmotivaciones


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