“Flush” o la alegría de ser perro

libros decada 50

Dado que mi compañero de blog ha comenzado con la señora Woolf, un par de entradas más abajo, yo aprovecho el filón y hablaré de Flush, otra novela de la escritora británica y que fue concebida como un divertimento mientras la autora concluía Las olas. Además, es una obra apenas conocida, pues siempre ha cedido la fama a otras.

Flush es nada más y nada menos que un spaniel de vida disipada, con un carpe diem intenso, a quien le gusta la campiña inglesa, muy poco Londres, y muchísimo las calles de Florencia a donde va acompañando a su adorada dueña, y pilar de su vida, Miss Barret.

La habilidad de Woolf para inmisucuirse en el alma canina es el de una bruja, pues realmente convence todo ese devenir de pensamientos de Flush que nos va relatando, late la libertad del animal, y esa juerga con la vida propia de un can.

Y así, mientras Miss Barret emprende su vida familiar, Flush la asiste de esa manera que reza el proverbio: “El perro es el mejor amigo de la mujer”. Juntos, sin molestarse, amándose como perro y amigo.

Hay un par de párrafos que resumen la sensibilidad del can y, por supuesto, de la autora:

Conocía Florencia como jamás la conoció ningún ser humano, como no la conocieron ni Ruskin, ni George Eliot. La conocía como sólo la pueden conocer los mudos. Ni una sola palabra de sus innumerables sensaciones se sometió nunca a la deformidad de las palabras“.

Este libro se puede encontrar publicado en la editorial Destino.


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