Fallece a los 77 años Colleen McCullough, autora de “El Pájaro Espino”

7337_1867624_hr

La escritora australiana Colleen McCullough, autora del éxito editorial “El Pájaro Espino”, murió hoy en un hospital de la isla australiana de Norfolk Island a los 77 años, según medios locales.

McCullough fue neurocientífica primero en Australia, Reino Unido y Estados Unidos. Posteriormente se hizo escritora logrando un éxito casi inmediato con “El pájaro espino”, un drama familiar sobre los amores de un sacerdote que transcurre en una zona lejana de Australia. De este libro vendió 30 millones de copias en todo el mundo y fue adaptado en una popular mini-serie de televisión protagonizada por Richard Chamberlain y Rachel Ward.

Su primera novela, “Tim”, fue escrita en 1974 y, tras hacerse famosa con “El pájaro espino”, mencionado anteriormente, realizó una serie de novelas históricas basadas en la Roma antigua.

“La contribución de Colleen McCullough a la escritura australiana –y a los lectores de todo el mundo– ha sido inmensa. Fue una de las primeras escritoras australianas en tener éxito en el escenario mundial. Siempre perspicaz y directa, esperábamos con ilusión sus visitas desde Isla Norfolk y la llegada de cada nuevo original entregado en copia en cajas de manuscritos marrones hechas a la medida y con su nombre inscrito. La echaremos de menos”. Son palabras de Shona Martyn, la directora editorial de HarperCollins.

Masters of Rome (Señores de Roma)

leginroman

Así llamó a la serie de novelas históricas que escribió a lo largo de más de una decena de años. Estas se sitúan cronológicamente en el último siglo de la República romana, en concreto entre los años 110 y 27 a.C., y recoge las vidas y carreras políticos de los principales líderes del período: Cayo Mario (ca. 157-86 a.C.), Lucio Cornelio Sila (ca. 140-78 a.C.), Cneo Pompeyo Magno (106-48 a.C.), Marco Licinio Craso (115-53 a.C.), Cayo Julio César (100-44 a.C.) y la juventud de César Augusto (63 a.C.-14 d.C.).

Lo mejor de esta obra, además de lo que cuenta, es que cada volumen contenía mapas e ilustraciones realizados por la propia autora. Una riqueza de detalles que debe merecerse al menos el nombrarla.

Descanse en paz.


Escribe un comentario