Escritores que trabajan “de pluma”

Eugenio Montale

Vivir de lo que uno escribe es el sueño de todos los escritores… aunque muchos de ellos viven efectivamente de lo que escriben sin que sean sus textos más brillantes o personales los que salen a la luz.

Muchos, ante el poco dinero que da la literatura, o hasta que logran alcanzar la valía como escritores que sí pueda darles ingresos, se ven obligados a trabajar redactando artículos en periódicos (o en internet hoy en día…) o diferentes publicaciones para poder llegar a fin de mes y así poder dedicarse en el tiempo que les sobra a la escritura creativa que es la que verdaderamente les llena.

Montale, habló en su día de esta situación, que era la que a él le ocurría y dijo lo siguiente:

“El escritor que vende sus palabras puede darnos ocasionalmente algunas páginas de auténtico valor poético y quizás alguna obra duradera, pero sólo vivirá del producto de sus obras peores”.

Y es que es ciertamente frustrante saber que uno tiene guardadas hojas verdaderamente buenas en sus cajones mientras que son otras creadas por él mismo pero en las que no pudo verter su creatividad las que le dan de comer. A veces lo que la gente o los jefes piden no es lo que a uno le gustaría escribir. Pero al menos sirve para ir tirando…

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Logoskaitexni

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


3 comentarios

  1.   Dagon Escarabajo dijo

    Existe otra alternativa. Llevar la poesía (en el caso del poeta) a la calle, (camiones, via pública) acto creativo y personal, puede redituar entre 30 y 50 pesos la hora, es decir aproximadamente 5 veces más el salario mínimo. Saludos.

    1.    Diego Calatayud dijo

      Genial propuesta, ciertamente. La calle necesita poesía y los poetas dinero… por lo que parece la alternativa ideal a los tediosos trabajos de plumilla. Un saludo amigo Dragón Escarabajo! Esperamos seguir leyendo tus comentarios en la web!

  2.   Iván Castro dijo

    Hola Dragon¿como funciona eso? perdona mi ignorancia. Un abrazo desde el Caribe colombiano

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