Escritores que fueron bibliotecarios

Biblioteca
Aprovechando que esta semana ha sido el Día de las Bibliotecas voy a hablaros de un libro que se publicó hace ya unos meses y que a mi me llamó mucho la atención. Lo tengo anotado, pendiente de lectura, y es que no es para menos, ya que es un recorrido por escritores que fueron bibliotecarios.

El escritor en su paraíso es una especie de atlas escrito por el Catedrático de Literatura Ángel Esteban y con prólogo firmado por el premio Nobel Mario Vargas Llosa.

El propio Vargas Llosa fue bibliotecario en el Club Nacional de Perú, entre otros muchos empleos, algo muy distinto de la biografía de Marcel Proust que sólo tuvo un trabajo conocido aparte del de escritor que fue como bibliotecario, aunque dicen que casi nunca iba a trabajar ya que andaba más ocupado dejándose ver por los salones de París.

Jorge Luis Borges, quien siempre imaginó el paraíso como una biblioteca, trabajó desde 1955 como director de la Biblioteca Nacional de Argentina. Como anécdota cuentan que el primer día acudió acompañado por su madre, agobiado por la responsabilidad de estar al frente de más de un millón de volúmenes que se apilaban a la espera de ser clasificados y puestos en orden.

Bien sabemos que Lewis Carroll era matemático y que su obra escondía complejas teorías matemáticas. No sólo escribió y trabajó impartiendo clases de matemáticas, también fue bibliotecario en Oxford.

Bonito y curioso es el caso del poeta cubano Reinaldo Arenas, un “guajiro” del campo, sin educación ni cultura que comenzó a trabajar por los azares del destino en la Biblioteca Nacional de su país. Allí, rodeado de libros, el instituto literario le llevó a convertirse en una de las figuras más destacadas de las letras cubanas.

El escritor en su paraíso está editado en Periférica y es una lectura obligada para aquellos que gusten de saber curiosidades del mundo de la literatura.


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