Entrevista a Ángel Delgado, autor de varios libros autoeditados

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Desde Actualidad Literatura nos hemos hecho eco alguna que otra vez de la “problemática” que tienen algunos autores para publicar sus libros y de la enorme valentía que corren a la hora de autoeditarse. Es por ello por lo que contamos hoy con Ángel Delgado, un autor que lleva autopublicándose durante unos años y ya tiene varios libros en el mercado.
Si quieres conocer las ventajas e inconvenientes de autoeditarse, te lo ofrecemos de primera mano.


Actualidad Literatura: Antes que nada Ángel, queríamos agradecerte de parte de todo el equipo de Actualidad Literatura que hayas accedido gustoso a esta entrevista. Es un placer para todos nosotros.

Para mí también, os agradezco que hayáis pensado que abrir un cajón de mi escritorio sería interesante para vuestros lectores. Yo encantado de pasar este ratito con vosotros.


AL: Ángel, ¿me dirijo a ti durante esta entrevista con tu propio nombre de pila o tienes un pseudónimo con el que te sientas más cómodo?

A: Nunca pensé en pseudónimos, con el nombre está bien, respeto a todas esas personas que eligen ‘nombres artísticos’ por tener nombres y apellidos muy comunes pero nunca pensé en cambiar el mío para tratar de darme a conocer en esta aventura que es intentar publicar libros. Aunque ahora que lo dices, creo que si algún día escribo algo de veras realmente horrible y desastroso, entonces sí. ¿Tú crees que tendría que ir pensando en cambiarme de nombre ya, o incluso de ciudad? (risas)


AL: No lo he pensado en ningún momento, lo prometo (risas). ¿Cómo nace en ti la pasión por la escritura? ¿Fue algo que te empezó a gustar desde pequeño o quizás has estudiado Letras y de ahí te viene gran parte de la afición?

A: Bueno, desde que tengo uso de razón me gustaba mucho más trazar letras que números en aquellos cuadernos Rubio que nos obligaban a rellenar. Por cierto, el otro día por casualidad vi nuevas ediciones de esos cuadernos y no tienen nada que ver con los de los 80, han perdido toda su esencia. Mi primer relato de veras (porque tenía muchos amagos de adolescente) fue uno titulado Gotas de sangre, con el que participé en un certamen literario del instituto. Como solía jugar de pequeño a juegos de rol, de tintes fantásticos, siempre estaba creando historias o guiones sobre el papel, que no necesariamente se convertían en relatos. Más tarde me licencié en Arte, y sí, tiene que ver todo con las letras, pero bueno, eso en realidad poco tiene que ver con la afición de escribir, ya me había picado el gusanillo antes de pisar la facultad.


AL: Informándome un poco sobre ti he sabido que eres de Cádiz. ¿Se podría decir que la hermosa Cádiz, sus playas, sus calles, su gente, te han servido a veces de inspiración?

A: Por supuesto, y quien diga que su ciudad o sus orígenes no han influido en lo que escribe, miente de manera vil (risas). En serio, es todo eso que dices, no diría mucho más sobre Cádiz, puesto que sus calles son también los olores de la tierra, sus cánticos y su poesía. Y las playas su luz, sus vientos. Tengo la suerte de ser de un lugar costero, y vivir en él, donde los horizontes limpios son una oportunidad única para dar rienda suelta y desbocada a esos ‘bloqueos’ que a veces padezco, ya sabes, esos en los que por mucho que quieras escribir una buena historia, no sale, ni sentado, ni de pie, ni paseando. Pero, en mi caso, caminar por una playa vacía es abrir una puerta a una oportunidad para comenzar algo de nuevo, en todos los aspectos.


AL: Escribes desde hace bastantes años en tu blog literario Scriptoria (http://scriptoria.blogspot.com.es/), ¿verdad? ¿Cómo nace y por qué decides llamarlo así? El nombre de tu web me ha recordado mucho al libro más raro que ha escrito Auster, “Viajes por el Scriptorium”.

A: Es cierto, ese blog lleva abierto más de 7 años, y la verdad es que antes solía escribir más en él. Con la moda de las redes sociales esto de tener éxito en los blogs ha quedado un poco relegado a la buena divulgación que tenga cada uno en sus perfiles, de Facebook y de Twitter sobre todo. No me puedo quejar al respecto, sigo teniendo centenares de visitas cuando publico algo, aunque los comentarios en el propio blog hayan descendido.  El libro de Paul Auster sería un buen título para mi blog, sin duda. Pero Scriptoria comenzó su andadura porque en él quería exponer los problemas e inconvenientes que me iban surgiendo a la hora de finalizar una novela que estaba escribiendo por aquel año. Poco a poco dejé de lado la novela y me volqué en escribir artículos y relatos nuevos en el blog, justo cuando me percaté de la aceptación que estaba teniendo. Lo llamé Scriptoria porque quería elegir una palabra, una sola, que albergase muchas cosas y llamase la atención de alguna forma. Al ser el plural latino de escritorio me pareció perfecta.


AL: He visto que tu afición por la escritura no sólo queda reflejada en tu blog literario, sino que también te has atrevido con el laborioso mundo de la auto-edición. Cuéntanos un poco qué libros tienes en venta y de qué trata cada uno de ellos.

A: Es justo eso, autoeditar es un atrevimiento, y de un egocentrismo absoluto y despreciable (risas). En mi caso probé primero con una tirada muy corta de un poemario del que ya no me quedan ejemplares. Pero todavía tengo disponibles ejemplares de Scriptoria, primer cajón, que recoge los relatos de varios años del blog y bastantes inéditos, también de Todos los relojes rotos, una antología de relatos y cuentos de todo tipo en los que el paso del tiempo o las pérdidas son el principal hilo argumental, y de El lamentable descenso de Henry Norton, la novela de misterio con tintes de humor que publiqué este año y con la que me he divertido mucho escribiendo, ya que no tenía nada que ver con los relatos que suelo volcar en el blog o en las demás publicaciones. También en formato digital se puede encontrar en Amazon Todos los relojes rotos, El hombre sin tildes, que es una historia muy especial para mí, y Oración matinal del justo perseguido, un relato largo de misterio medieval que escribí hace más de 20 años. Espero tener disponible para el 2015 la versión ebook de Henry Norton.

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AL: Ángel, ¿tan difícil es conseguir hoy día que una editorial se fije en la novela de alguien desconocido y decidan publicarla? Intenta  hacer un pequeño cálculo mental aproximado y dinos a cuántas editoriales has acudido con tus obras bajo el brazo.

A: Hace unos años recorrí el listado de editoriales dado de alta en la página del Ministerio de Cultura. Y bueno, digamos que me convertí en un ‘hombre spam’ enviando propuestas y cartas de presentación a las que yo creía que podrían estar interesadas en lo que escribía, al cabo de unos meses el ‘hombre spam ilusionado’ ya me olía a ‘cadáver spam’ (risas). Algunas editoriales sí me propusieron publicar con ellas a cambio de pagar ejemplares, siempre he rechazado eso. Sin embargo, he oído historias de personas que con muy poco esfuerzo en la búsqueda o enviando el manuscrito a un par de editoriales han tenido mejor suerte que yo. Lo que le hace a uno plantearse un par de cosas: o bien no soy bueno escribiendo y mi cabezonería me puede (risas), o va a ser verdad esos correos que suelo recibir indicando que lo que escribo no encaja en ninguna línea editorial. Ahora mismo he desistido de enviar originales, publico por mi cuenta mis libros.


AL: ¿Cuáles son los pasos del proceso de autoedición que menos y más te entusiasman?

A: Los que menos: cuando tienes que realizar pequeños ajustes en la maquetación y no acaban por cuadrar. No soy un profesional maquetando y empleo demasiado tiempo realizando esos ajustes. Un incordio, vaya. Añade también la distribución, tendría que emplear esfuerzo y ganas en distribuir los ejemplares por librerías o servicios de venta, algo que no se me da nada bien.
Los que más: escribir. Y sobre todo los momentos inmediatamente después de acabar de escribir un libro, de ser consciente de que se ha terminado y estás deseando que la gente lo lea y te diga que se ha enganchado a la historia, o que la odia y que tengo que pagarle un psicoanalista para olvidar mi libro (risas).


AL: Si hoy alguno de nuestros lectores decide confiar en ti y en tu literatura, ¿dónde tiene que acudir para comprar algún ejemplar?

A: ¿Confiar en mí? ¿Hablas en serio? (risas) No, a ver… pues lo tiene fácil, sólo tiene que escribirme un correo (angel.delgado@gmail.com) pidiéndome ejemplares. ¿Ves lo que te decía? Un cero en distribución (risas). También pueden acceder al enlace Compra mis libros en el blog Scriptoria, donde he habilitado una pequeña tienda virtual con botones de compra. Claro que algunos se pueden comprar en Amazon en su edición digital. Pero, por ejemplo, Scriptoria, primer cajón y El lamentable descenso de Henry Norton sólo están en papel.


AL: Ángel, nos gusta hacer a todos nuestros entrevistados una última pregunta en común para ver la diferencia de respuestas que nos dais. Ahí va: ¿En qué género literario te encuentras más cómodo, cuáles son tus tres libros favoritos y qué escritor o escritora famosa piensas que jamás debería haberse dedicado a la escritura? Y te añadimos una extra: ¿E-book o papel?

A: Pues aunque lo que llevo publicado llevaría a pensar que disfruto más de los relatos y cuentos, tengo que decirte que me lo paso mejor escribiendo novela, aunque el desgaste sea mayor, pero uno se siente más grande cuando le pone el punto y final a una historia de más de doscientas páginas. No tengo sólo tres libros favoritos, ya sabes… Pero si tengo que elegir tres ahora mismo, en este momento, son: Ensayo sobre la ceguera, Firmin y El corazón helado.  Ah, y sin duda, Dan Brown debería haberse apuntado a clases de pádel o a lo que quisiera en lugar de coger papel y boli. Para llevar de viaje siempre un libro en papel y el resto en ebook, en casa siempre, siempre, siempre… papel.


AL: Pues, como te dije al principio, ha sido todo un placer contar contigo para esto Ángel. Agradecerte también el regalo personal de tu último libro “El lamentable descenso de Henry Norton”. Estoy convencida que me encantará. Estate muy atento a la reseña que desde Actualidad Literatura haremos de él. Muchísimas gracias por todo y hasta siempre.

A: Gracias a vosotros. Si consideras el descenso de Norton de veras muy muy lamentable siempre estás a tiempo de descartar la reseña y aporrear mi puerta con la culata de una recortada para pedirme explicaciones (risas), para evitar que eso ocurra mejor te voy pidiendo cita con mi psicoanalista. Hasta pronto.


Un comentario

  1.   Jaime Gil de Biedma dijo

    Toda la suerte del mundo a Ángel Delgado en este mágico mundo de contar y contarnos historias. Comenzare mi aventura contigo y me voy a leer, Oración matinal del justo perseguido

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