El personaje: Shikamaru Nara

Si la semana pasada hablábamos de Tsunade, uno de los personajes más carismáticos de Naruto, hoy es el turno de un compañero de reparto, con una popularidad de calibre parecido. Se trata del gran Shikamaru, el ninja perezoso y cascarrabias que acompañó a Ino y Chôji en su período formativo con el profesor Asuma.

Su frase característica en japonés, precisamente, es “mendô kuse…”, que significa “qué pereza”, y siempre que tiene que entrar en acción manifiesta lo poco que le apetece, pero por otro lado es un luchador muy valioso, un gran estratega con una inteligencia superior a la media. Es por ello que, del grupo de ninjas adolescentes que empezó la serie, es el primero en ascender a la categoría chûnin (nivel medio).

El ninja perezoso

Como curiosidad, al igual que ocurre con muchos personajes de la gran obra de Masashi Kishimoto, su nombre esconde un significado. “Shika” es la palabra japonesa para “ciervo”, y su apellido, Nara, coincide con el nombre de una ciudad del país del Sol Naciente conocida por la gran cantidad de ciervos que deambulan libremente por sus calles y parques.

Entre sus habilidades, además de una gran capacidad estratégica que le permite prever los posibles movimientos del adversario con varios pasos de antelación, están sus técnicas ninja de dominio de las sombras, la más conocida de las cuales la kagemane no jutsu, que inmoviliza al rival y le obliga a repetir los movimientos que hace el que ejecuta la técnica.

No es, ni de lejos, el ninja más espectacular del nutrido reparto de Naruto, pero su participación en los combates es de inestimable ayuda y tanto su forma de ser como la presunta relación sentimental no reconocida que tiene con Temari dan vida a la obra.


Escribe un comentario