El personaje: Ramenman (Kinnikuman)

De entre todos los personajes extravagantes que formaban el nutrido reparto del manga y posterior anime de lucha libre Kinnikuman (traducido al catalán como Musculman, publicado por Glénat y emitido en este idioma para las televisiones catalana y valenciana en los años noventa), hay uno que destaca por su gran carisma. Se trata de Ramenman, luchador chino cuyo nombre se tradujo como Menjatallarines (“Cometallarines”).

El luchador más carismático de Kinnikuman

En su primera aparición en Kinnikuman se presentaba como un temible y sanguinario luchador, con técnicas terribles como la camel clutch, pero más adelante se convertiría en un valioso aliado de los protagonistas. Sin embargo, esta alianza duraría poco, pues fue duramente derrotado por Warsman (otro personaje que pasaría del bando de los malos al de los buenos, hecho muy habitual en la serie) y se quedó en estado vegetativo.

Su popularidad entre los lectores del cómic original era demasiado grande como para perderlo para siempre, así que los autores, el dúo Yudetamago, buscaron la forma de hacerle volver: fue curado por un especialista y recuperó tanto su fuerza como sus técnicas, además de aprender nuevas, pero sólo se podía mantener así si llevaba una máscara, que le dio la nueva identidad superheroica de Mongolman, aunque el misterio sobre su identidad real no duró demasiado.

Ramenman siempre encuentra la forma de volver, y antes de aparecer en la secuela de Kinnikuman, llamada Kinnikuman 2-sei, tuvo su propio manga (Tatakae!! Ramenman, de 12 volúmenes), su serie animada y hasta un videojuego. Todo ello nos da una idea de lo popular que llegó a ser este personaje que, aparentemente, era uno más en el reparto de una obra tan coral como Kinnikuman.


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