El personaje: Happôsai

Ya hemos dicho más de una vez que Rumiko Takahashi es, además de una excelente narradora, una grandísima creadora de personajes. Cada uno tiene sus características diferenciadas del resto del reparto y de las otras obras de la Princesa del Manga, pero hay algunos que no caen bien, y es el caso de Happôsai, el pervertido y enano maestro que vemos en Ranma 1/2.

Este señor, que en el doblaje castellano del anime se llamaba Maestro Chen, es el maestro de Genma Saotome y Soun Tendô, los padres de Ranma y Akane respectivamente, y se caracteriza por su extrema perversión, que no es sólo su afición, sino su motivo para vivir. Se dedica a tocar a las mujeres, espiarlas y sobre todo a coleccionar ropa interior robada. Si no puede llevar a cabo estas actividades sufre una especie de síndrome de abstinencia bastante serio. A diferencia de Myôga, el simpático hombre-mosquito de Inu-yasha, que se le parece mucho aunque en otro tamaño, Happôsai no cae nada bien. No sólo por sus perversiones, sino porque es un personaje tan bajito como molesto.

No importa lo mono que intente parecer: cada vez que aparece es para entorpecer a los demás, y aunque se las da de haber sido un conquistador en sus años mozos lo cierto es que ni siquiera Cologne, la tatarabuela (o bisabuela, aunque se supone que tiene varios siglos) de Shampoo, que es de su mismo tamaño y que parece una versión femenina suya, le hacía caso.

Como decíamos, un personaje molesto, y más cuando es, con mucha diferencia, el más poderoso y hábil en las artes marciales de todo el reparto, pero por suerte los protagonistas pueden usar sus debilidades como distracción para huir de él (cuando aumenta su aura y se convierte en gigante da miedo) o cogerlo desprevenido. Cuando él está cerca no puede ocurrir nada bueno, y los que hayáis leído el final del manga ya sabéis que es el responsable de que este no tuviera un final cerrado. Qué sabia es la maestra Rumiko Takahashi…


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