El movimiento de escritura (no) creativa de Kenneth Goldsmith

Kenneth Goldsmith, autor del libro Escritura no-creativa.

Kenneth Goldsmith, autor del libro Escritura no-creativa.

Buscar la inspiración en una isla desierta, dar vueltas en la cama una noche entera pensando en el desenlace de nuestra novela, procurar se lo más originales posibles . . . ¡BASTA! O, al menos, eso piensa el estadounidense Kenneth Goldsmith, poeta laureado del MoMA de Nueva York y autor de libros tan “curiosos” como Escritura no-creativa, el cual ahonda en el conceptualismo y la adaptación del lenguaje de Internet como vanguardia literaria.

¿Quieres conocer el movimiento no-creativo de Kenneth Goldsmith?

Cuando la creatividad implosiona

¿Qué nos podemos proponer? ¿Añadir una gotita más a ese océano (en referencia a la literatura, el lenguaje y lo impreso) o intentar sacar cubos gigantescos llenos de un material tan rico como el agua y verterlos en otro tipo de contenedores?

Con estas palabras, el escultor, poeta y fundador de la plataforma Ubuweb, meca virtual de la vanguardia artística, Kenneth Goldsmith arrojaba a los escritores del siglo XXI su particular percepción de la creatividad: la ausencia de la misma en una era de Internet que potencia una escritura más plástica que nunca y un lenguaje apropiable presente en una ventanilla de spam o en el resultado de análisis de un antivirus. Todas estas reflexiones están recogidas en el ensayo Escritura no-creativa, publicado en 2011 y editado en España por  La Caja Negra.

Forbidden

Un simple mensaje por defecto de una web podría ser considerado como una forma de lenguaje no existente hasta ahora y llena de posibilidades. Internet como generador de una “nueva literatura”, según Goldsmith.

De este modo, Goldsmith incita mediante el movimiento de escritura no-creativa a adoptar como nuestros el lenguaje o el trabajo de otros, formar poesías mediante una lista de resultados de búsqueda en Google, transcribir un programa de radio o realizar un copy paste de la letra de una canción en Internet para introducirla a mitad de un texto de La Odisea de Homero.

Como ejemplo, Soliloquio, publicado en 2001, incluía transcritas al papel todas las palabras dichas por Goldsmith durante una semana, mientras que su Trilogía americana incluía rarezas como El tiempo, en la que transcribía diversos programas meteorológicos, Tráfico, que incluía los boletines informáticos de una emisora de radio, y Deportes, compuesto por la transcripción de un partido de béisbol entre los Yankees y los Red Sox.

El autor estadounidense recomienda a los profesores enseñar a sus alumnos a copiar los ingredientes de una caja de cereales o transcribir un discurso de Martin Luther King como una forma  de sacrificar una creatividad que ya no está de moda. Ahora el objetivo es reconvertir todas aquellas vías lingüísticas que aguardaban entre el autor y su obra más creativa (y atrapada en el papel), algo similar a la adaptación de la pintura a nuevas corrientes tras la aparición de la fotografía, una evolución que la literatura ha iniciado de manera más tardía pero que, no obstante, encuentra un filón prometedor en Internet.

La cuestión es crear debate, algo que no diferencia tanto a las grandes obras de la literatura universal de este proyecto no-creativo por parte del alma máter de la vanguardia neoyorquina.

¿Qué opinas de este movimiento?

¿Crees que potenciar la creatividad en si misma prima por encima de todos estos “experimentos”?

 


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Literatura

Alberto Piernas

Amante de la literatura exótica (Arundhati Roy, Thiong'o, Gabo) y escritor de viajes y literatura. Como autor de ficción he publicado Cuentos de... Ver perfil ›

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