‘El ministerio del tiempo’, una serie con mucha literatura

Ayer ocurrió algo histórico en la red social twitter: el Lazarillo de Tormes fue trending topic buena parte de la noche, es decir, fue uno de los diez temas de los que más se habló en la red de microblogging.

Perdonen el tono irónico o sarcástico con el que se puede interpretar el párrafo anterior, pero en el país de Belén Esteban que Lázaro de Tormes sea popular durante una noche es todo un hito. El responsable de esto fue El ministerio del tiempo.

Sigo esta serie de TVE desde que por casualidad una noche me quedé enganchada en el segundo capítulo. El planteamiento, los actores y la factura visual de la producción me animaron a darle una oportunidad.

El ministerio del tiempo es un organismo secreto con el que cuenta España desde la época de los Reyes Católicos y vela porque la historia no se vea alterada. Para ello cuenta con agentes especiales que viajan a las distintas épocas a través de las puertas que custodian.

La razón por la que esta serie de ciencia ficción española, también toda una rareza en nuestro panorama audiovisual, merezca ser mencionada en este blog es, precisamente, las tramas relacionadas con la literatura que nos han dejado hasta el momento.

En el capítulo que se emitió anoche, los protagonistas viajan a la Salamanca de 1520 para detener a un delincuente de 2015 que se ha colado y se ha hecho con el cargo de Corregidor Real de Salamanca, pero por el camino nuestros agentes conocen a Lázaro de Tormes y se ven envueltos en la imprevista misión de salvarle la vida.

Es realmente curioso el capítulo precisamente por jugar con la imaginación y poner sobre la mesa todas las hipótesis que rodean a esta obra maestra de la picaresca, desde quién fue su autor hasta si existió o no el personaje.

Además de esto, en el capítulo dos vimos cómo la misión de los agentes es salvar al mismísimo Félix Lope de Vega cuando éste contaba con 26 años y se embarcó en la Armada Invencible. La trama gira en torno a que Lope no embarcó en el barco que le correspondía, el San Juan, el único que volvería de aquel desastre naval español.

Es graciosa la interpretación que hace Víctor Clavijo del personaje, todo un seductor mujeriego al que ni Alonso de Entrerríos ni Julián Martínez, los hombres del equipo de agentes, traga. Aunque eso sí, seduce en un instante a Amelia Folch, la jefa del grupo.

Por la serie también se puede ver a Velázquez como el dibujante de retratos robot del ministerio entre otras curiosidades.

Si queréis darle una oportunidad a esta serie, está disponible en la web de RTVE, además de emitirse los lunes. Yo me quedo a la espera de ver qué episodios literarios nos tienen aún reservados.


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