El hachazo de Borges a Bioy Casares

Borges y Bioy Casares

El conocidísimo autor Borges, del que ya hemos referido más de una anécdota, fruto todas ellas de su excelente y fino uso de la ironía, arma que utilizaba constantemente en cualquier situación, era, como todo el mundo sabe, invidente.

Lo cierto es que el propio autor se tomaba esta limitación con bastante humor y no pocas veces la usó para dejar perplejos a todos los asistentes con comentarios jocosos que pasaron a la historia de las anécdotas literarias y que aún a día de hoy siguen haciendo gracia a todos los que la leen.

Se cuenta que cierto día Bioy Casares y él coincidieron en un acto y que se le entregó un papel a Bioy para que lo leyese… pero éste había olvidado las gafas en casa con lo que la tarea más allá de resultarle costosa se le reveló como verdaderamente imposible.

Ante tal contrariedad, Bioy Casares comentó, de manera inocente y sin tener en cuenta la limitación visual de su interlocutor lo siguiente:

-Qué incomodo es esto de no ver sin anteojos.

Borges sonrió y contestó a su amigo de una manera un tanto inusual pero verdaderamente simpática e irónica, teniendo en cuenta su ya mentada ceguera. El maestro argentino dijo entonces copiando la estructura de la frase de Bioy e introduciendo un pequeño pero significativo cambio lo siguiente:

-Qué incómodo esto de no ver con anteojos.

Más información – Anécdotas de escritores

Foto – Arquitrave


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