El gramático Salvador Gutiérrez firma un “contrato vitalicio” con la RAE

1183663853_0.jpg

Salvador Gutiérrez, experto en gramática, siente “una enorme satisfacción” ante su regreso a la Real Academia Española, a la cual ha definido como “el mejor club que existe para un filólogo”, y quizá la institución española que, “junto con la Monarquía, mayor influencia tiene en el mundo hispánico”.

“Me siento como Raúl y Casillas, los jugadores del Real Madrid a los que han hecho un contrato de por vida, porque a mí me acaban de hacer uno para la Academia”, afirma el catedrático de Lingüística General de la Universidad de León y autor de una veintena de libros sobre diferentes áreas del lenguaje.

Nació en Taballes de Bimenes, en 1948. Es autor de “Introducción a la semántica funcional”, “La oración y sus funciones” y “De pragmática y semántica“, entre otros libros, Gutiérrez ha colaborado activamente desde 1999 con la Academia en la elaboración de la nueva Gramática y fue elegido académico en julio de 2007.

El filólogo asturiano tomará el próximo domingo día 24 posesión de su plaza de número en la Real Academia Española. Durante el acto, que comenzará a las siete de la tarde, el nuevo académico electo leerá el discurso titulado “Del arte gramatical a la competencia comunicativa“, discurso que el contestará Ignacio Bosque Muñoz.

El lingüista asturiano partirá del concepto tradicional de Gramática, “el arte de hablar y escribir correctamente”, para explicar por qué “duró siglos una definición que no era apropiada”, dado que la Gramática “describe los componentes morfológicos y sintácticos, es decir el sistema de la lengua”.

El nuevo académico asegura que “ya no hay vuelta atrás” en la decisión que adoptó hace años la Real Academia Española de preparar las principales obras académicas “codo con codo” con las 21 Academias restantes.

“Ha sido un giro radical y fundamental, porque no podemos olvidar que el centro de gravedad del idioma no está en Castilla; está en Hispanoamérica. Tenemos que servir al idioma, y una de las mejores formas de hacerlo es trabajar todos juntos”, subraya Gutiérrez.

La presencia de la Academia en la sociedad “ha crecido exponencialmente en los últimos años” y las visitas que recibe su página web constituyen una buena prueba, pero Gutiérrez opina que la influencia de la RAE “se podría mejorar en ámbitos como el de la enseñanza y en el de la terminología lingüística”.

“La Academia podría liderar reuniones entre el Ministerio y las editoriales para que no hubiera tanta diversidad entre unos centros y otros y entre los diferentes manuales que se utilizan”, afirma.

Estos días Salvador Gutiérrez vive “un momento febril” entre los preparativos de su ingreso y los cursos que imparte para profesores. Está tranquilo, aunque no sabe qué pasará el domingo cuando se ponga el frac que se exige para la ceremonia; o “el mono de trabajo para el ingreso”, como él prefiere llamarlo.


Escribe un comentario