El futuro incierto del último refugio de Hemingway

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En las afueras de Ketchum, localidad situada en las montañas de Idaho, existe una pequeña casa construida con cemento pero pintada de tal modo que parece de madera. Brota de una colina y mira hacia un valle. Desde la ventana de su salón principal puede verse un impresionante paisaje de bosques, montañas y ríos.

No es casual que Ernest Hemingway escogiera ese lugar para esconderse de su leyenda. Allí la caza y la pesca son abundantes. Y la vida, tranquila. Los granjeros del lugar celebraban con más entusiasmo la última pieza cobrada por el escritor que su última novela. En el paraíso rústico de Ketchum, el autor de Fiesta era uno más.

Allí pasaría los dos últimos años de su vida, hasta que las palabras dejaron de fluir como solían y prefirió el silencio definitivo al angustioso balbuceo.

Desde entonces la casa fue propiedad de su viuda, quien la habitó hasta el día de su muerte en 1986. A través de su testamento, Mary Hemingway donó la vivienda a The Nature Conservancy, organización no gubernamental dedicada a la protección de espacios naturales, formada por gente voluntariosa pero sin experiencia en la gestión de edificios históricos.

La primera idea de la Nature Conservancy consistio en crear una fundación y abrir la casa a los visitantes. La recaudación se emplearía en el mantenimiento del inmueble. Pero, a pesar de que el recuerdo del escritor supone un activo para la comarca, la iniciativa encontró la oposición de los vecinos más cercanos, que veían sus apacibles existencias invadidas por urbanitas.

Cuando los abogados obligaron a cerrar la casa para los turistas, la Nature Conservancy decidió reabrirla sólo a selectos donantes acaudalados. Sin embargo, las donaciones obtenidas desde entonces no son suficientes para su mantenimiento, y los vecinos persisten en demandar que o cierren la casa del todo o se la lleven de allí piedra a piedra. Ante este panorama, se comenta que la Nature Conservancy medita vender la propiedad.

-Más información: El Día, The Independent, The Nature Conservancy, Happy News.


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