El día que Clarín no soportó un “haiga”

Leopoldo Alas Clarín

Los escritores suelen ser (o al menos eso se espera de ellos, aunque no siempre es así) un modelo de corrección lingüística como pocas personas lo han sido nunca. Clarín era sin duda uno de ellos y las incorrecciones verbales le dolían en los oídos cuando eran pronunciadas y en la vista cuando las leía.

Esto dio pie a la siguiente anécdota:

Corría el año 1891 y Clarín fue nombrado concejal republicano para el Ayuntamiento de Oviedo y por tanto tuvo que asistir al tedioso acto en el que se hace investidura del nuevo cargo en el que varios concejales que ya llevan tiempo ejerciendo leen discursos de bienvenida al recién llegado.

Clarín permaneció callado durante todo el paripé… pero no pudo resistirse a abrir la boca y protestar airadamente cuando el concejal que en ese momento leía pronunció la palabra “haiga” (en lugar de la forma correcta “haya”). Esto encendió a Clarín de tal manera que increpó duramente al malhablado político y despertó las risas del resto de asistentes.

Avergonzado por su error, el concejal presentó de inmediato la renuncia a su puesto… pero Clarín se enterneció entonces… y volvió a abroncar al político hasta que logró que diera marcha atrás dejando sin efecto la recién presentada renuncia.

Más información – Anécdotas de escritores

Foto – Cervantes Virtual


3 comentarios

  1.   palabra sobre palabra dijo

    efectivamente, Don Leopoldo gozaba de mal humor. Pero escribió esa maravilla costumbrista que es La Regenta, una obra inmortal. Esto ya es más que suficiente para perdonárselo.

  2.   palabra sobre palabra dijo

    efectivamente, Don Leopoldo gozaba de mal humor. Pero escribió esa maravilla costumbrista que es La Regenta, una obra inmortal. Esto ya es más que suficiente para perdonárselo.

    1.    Diego Calatayud dijo

      Sin duda! Buen aporte amigo! Un saludo!

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