El asombroso regreso de Eduardo Mendoza

libros decada 50
Eduardo Mendoza
ha vuelto. Y lo hace con una novela mordazmente divertida, contándonos las aventuras y desventuras de un detective romano, Pomponio Flato, en el Nazaret del siglo I, nada más y nada menos.

“Que los dioses te guarden Fabio, de esta plaga, pues de todas las formas de purificar el cuerpo que el hado nos envía, la diarrea es la más pertinaz y dilligente. A menudo he debido sufrirla, como ocurre a quien, como yo, se adentra en los más remotos rincones del Imperio e incluso allende sus fronteras en busca del saber y la certeza. Pues es el caso que habiendo llegado a mis manos un papiro supuestamente hallado en una tumba etrusca, aunque procede, según afirmaba quien me lo vendió, de un país más lejano, leí en él la noticia de un arroyo cuyas aguas proporcionan la sabiduría a quien las bebe, así como ciertos datos que me permitieron barruntar su ubicación. De modo que emprendí el viaje (…)”  Así es el arranque de una novela en la que su protagonista se ve inmerso en la solución de un crimen supuestamente cometido por un carpintero, de nombre José, en Nazaret. Auspiciado por el angelical hijo, de nombre Jesús, recorrerá diversos lugares de Israel para recoger pruebas de la inocencia del carpintero. Lo que no sabe al principio es que esconde un gran secreto.

Mendoza vuelve al mundo de las letras y lo hace por la puerta grande, volviendo a un estilo muy propio de él: la trama detectivesca original e irónica. No sólo encontramos una divertida parodia de la historia, sino, sobre todo, un fondo de crítica a cualquier fanatismo religioso o nacionalismo exaltado, pero siempre desde una óptica humorística culta e inteligente. Además, constituye una crítica a la novela consumista que, por desgracia, cada vez más llena las estanterías de novedades de las librerías.

Una novela más que recomendable, porque conjuga magistralmente la calidad y la ironía, la historia y el presente, lo antiguo y lo actual; y, sobre todo, porque vuelve el Eduardo Mendoza más auténtico.


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