Editoriales cartoneras, el fruto del corralito argentino

Estos días estamos expectantes ante las noticias que tenemos sobre Grecia y ayer nos íbamos a dormir con la confirmación del temido corralito en el país heleno.

Los argentinos conocen muy bien el significado de esto, es más, el término se acuñó allí. El corralito argentino se prolongó durante 2002 y fue la punta de lanza de la fuerte crisis financiera que azotó al país sudamericano. Fruto de esta crisis y de ese corralito, nacieron las editoriales cartoneras.

El proyecto de las editoriales cartoneras surge en 2002 en Buenos Aires en los días de la crisis financiera que llevó a muchos argentinos a buscarse la vida recogiendo cartones.

La idea nació en una librería alternativa llamada No hay cuchillo sin rosas de la mano del escritor Washington Cucurto y el artista plástico Javier Barilaro que, junto a otros artistas, crearon la editorial Eloisa Cartonera, la primera editorial cartonera.

Estos artistas partieron con la idea de generar mano de obra genuina y a la vez desarrollar una editorial alternativa. Para ello compraban cartón a quienes lo recogían en las calles a un precio cinco veces superior al que se lo pagaban habitualmente. Este cartón sería utilizado para diseñar las portadas de los libros-objeto.

Así, en este proyecto editorial y social, se pagaba a 1,50 dólares el cartón (frente a los 0,30 dólares habituales), y los operarios que realizaban el trabajo de manufacturar las cubieras de los libros, recibían un sueldo de tres dólares la hora.

Libros de Eloísa Cartonera

Eloisa Cartonera actualmente tiene su sede en el barrio porteño de La Boca, y lleva publicados más de cien títulos. En el catálogo de esta editorial social encontramos de todo: autores conocidos que han cedido sus derechos, autores noveles, alternativos, artistas gráficos, investigaciones, etc. En cuanto a los géneros encontramos poesía, cuentos, novelas, ensayos, cómics o libros infantiles.

Los libros cartoneros, por lo general, utilizan una técnica mixta de collage sobre el cartón reutilizado, incluyendo tejidos, recortes de prensa y cómic, fotografías de revistas, o dibujos coloristas y originales de diversos artistas hechos con temperas. Las tiradas suelen ser de unos 30 ejemplares únicos.

Estas editoriales tienen un importante componente social que pretende ofrecer una forma de trabajo creativo y sostenible a personas de bajos recursos, pero a la vez, es un impulso a la literatura alternartiva y en otras lenguas como las indígenas en América.

Las editoriales cartoneras se están extendiendo por toda América y Europa. En España encontramos Verónica Cartonera en Barcelona, y Aida Cartonera, una editorial de la prisión de Segovia.

Argentina y la literatura, qué gran tándem. El país del tango, del dulce de leche, de las librerías, del mate y de grandes nombres de las letras en español. Hasta en los peores tiempos de crisis, los argentinos se agarran a la literatura y demuestran que ellos están hechos a base de libros.


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