Dos novelas ambientadas en la Semana Santa sevillana

Muchos consideran que los últimos años de la década de los 90 y los primeros años del 2000, fueron los años de despegue del cine español. Una de las películas que llevaron mucho público a ver cine español a la salas fue Nadie conoce a nadie.

La cinta, basada en una novela homónima, estaba ambientaba en la Semana Santa sevillana. Como aquí hablamos de literatura y qué mejor que las vacaciones para leer, hoy nos acercamos a dos novelas ambientadas en nuestra Semana Santa por si preferís vivir las procesiones desde las páginas de un libro.

Aunque procesiones encontramos en toda España y en los países de influencia católica, la Semana Santa sevillana tiene algo que atrae las miradas y despierta la imaginación del escritor más pintado. Eso sí, las novelas que aquí comentamos poco tienen que ver con religiosidad y liturgia católica.

Una novela muy recomendable para leer en estas fechas es precisamente Nadie conoce a nadie, de Juan Bonilla. Una novela maldita para este autor desde que el 20 de abril del año 2000 ocurrieran los sucesos de la madrugá, cuando en mitad de una procesión se produjo una estampida entre la multitud sin que aún se sepa qué fue lo que ocurrió.

Muchos recordaron esta obra, ya que en ella Bonilla mezclaba juegos de rol de supuestos nazarenos, crímenes sacrílegos y un atentado en el AVE Madrid-Sevilla, con la Expo de 1992 como telón de fondo.

El protagonista, al que da vida en la película Eduardo Noriega, recibe la orden de incluir la palabra “Arlequines” en el crucigrama del Domingo de Ramos que confecciona para un periódico local, siendo esa palabra el desencadenante de toda la trama.

La Semana Santa no sólo atrae a nuestros escritores nacionales. El escritor inglés Robert Wilson situó en esta celebración su novela El ciego de Sevilla, una novela negra contemporánea ambientada en una Sevilla marcada por las procesiones.

El arranque de la historia nos sitúa frente a un restaurador de arte maniatado y amordazado al que le han cortado los párpados ante un televisor en el que se retransmiten imágenes de los desfiles procesionales.

El inspector Falcón, creación de Robert Wilson, se encarga de investigar el caso, que pronto se complica con una serie de crímenes que lo retrotraen a la memora de su padre, un artista de talla internacional.

Dos thrillers para quedar enganchados en el lado más oscuro de la Semana Santa.


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