Don DeLillo y su necesidad de teclear en máquina

Don DeLillo

En el artículo de ayer hablamos sobre la dicotomía existente entre escribir a mano y mecanografiar y de cómo algunos escritores se decantaban por una o por otra o incluso compaginaban las dos según las necesidades del momento. Hoy presentamos otra disyuntiva, en la que también tienen mucho que ver los avances de la tecnología, pero que se centra en el instrumento usado para mecanografiar: máquina de escribir frente a ordenador.

Por supuesto, el ordenador ofrece muchas más ventajas técnicas para el procesamiento de textos que la máquina de escribir ya que de hecho se supone que es su versión mejorada. Sin embargo aún quedan románticos del tecleo como Don DeLillo que dijo en su día lo siguiente para mostrar sus preferencias:

“Necesito el ruido de las teclas, de las teclas de la máquina de escribir manual. La materialidad de un tecleo tiene un peso, es como su usara martillos para esculpir las páginas. Es como si labrara el mármol, sólo que mis trabajos son bidimensionales: me gusta ver las palabras y las frases cuando van tomando forma. Del ordenador no me gustan ni siquiera las letras. Es un hecho estético, cuando trabajo necesito tener la sensación de una relación escultórica con las palabras que estoy construyendo. Uso una máquina con tipos más grandes de lo normal porque me gusta la forma de las letras del alfabeto, cuanto más grandes mejor”.

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Servicios web gratis

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)


Escribe un comentario