Del manga a la gran pantalla: Crying Freeman

Crying Freeman es un muy recomendable seinen o manga para adultos obra del guionista Kazuo Koike (El lobo solitario y su cachorro, Asa el ejecutor…) y del dibujante Ryôichi Ikegami (Ryûgetsushô, Santuario, Strain…) publicado de 1986 a 1988 en Japón, recopilado en 9 volúmenes y editado en castellano por Planeta en 5 volúmenes de un grueso superior al habitual.

La historia de este manga es la de Yô Hinomura, un japonés hipnotizado y entrenado por la mafia china para servir como asesino, tarea que desempeña con efectividad pero que le hace llorar cada vez que la lleva a cabo, de ahí su apodo y el título del cómic. Además de esta curiosidad, también tiene un enorme tatuaje de un dragón situado en la espalda que lo identifica a su pesar como miembro del clan de los 108 dragones.

La película

En 1988 fue adaptada a un OVA de 6 episodios, bastante suavizados respecto a la brutalidad de algunas escenas del manga original, y en 1990 se lanzaron dos películas de imagen real de producción hongkonesa, basadas libremente en la historia, pero la más conocida es la de 1995, llamada Crying Freeman. Una película franco-canadiense protagonizada por el artista marcial Mark Dacascos, que se pudo ver en Europa, Canadá y Asia pero no fue lanzada oficialmente en los Estados Unidos, donde sin embargo el cómic se editó varias veces.

Las críticas dejaron a la película en un lugar relativamente bueno, sin un éxito demasiado destacable, y además se tomó licencias respecto al manga, sobre todo en cuestiones como la etnia de algunos personajes (que fueron “desasiatizados”) o las localizaciones, que en el manga eran solamente en Japón y en el filme son básicamente fuera del país del sol naciente. Aun así merece por lo menos un visionado.


Escribe un comentario