De Cortázar a Borges

El reconocido autor de “Rayuela“, Julio Cortázar, definió a otro grande, Jorge Luis Borges, como un gran revelador en el uso del lenguaje, a lo largo de su propia formación.

Significativo me parece leer lo que Julio escribó sobre Jorge Luis, en aquellos años donde todo parecía darnos pistas para descubrir la magnificencia de una prosa inolvidable.

“Bueno. En principio soy ý creo que lo soy cada vez más- muy severo, muy riguroso frente a las palabras. Lo he dicho, porque es una deuda que no me cansaré nunca de pagar, que eso se lo debo a Borges. Mes lecturas de los cuentos y de los ensayos de Borges, en la época en que publicó “El jardín de los senderos que se bifurcan”, me mostraron un lenguaje del que yo no tenía idea.
Yo me había criado dentro del clima del lenguaje romántico, de toda esa literatura que había leido de niño -en general traducciones españolas-: Walter Scott, Víctor Hugo, Edgar Allan Poe, los ingelses, los franceses. Mal traducidos, debo agregar. Y luego los escritores, tanto los argentinos como otros latinoamericanos y españoles, con una utilización muy (yo no diría barroca, porque lo barroco es un fenómeno diferente) ampulosa del lenguaje, para volver a esa palabra con una adjetivación inútil contra la cual Borges se levantó inmediatamente. Lo primero que me sorprendió leyendo los cuentos de Borges fue una impresión de sequedad. Yo me preguntaba: ¿Qué pasa aquí? Esto está admirablemente dicho, pero parecería que más que una adición de cosas se trata de una continua sustracción.
Y efectivamente, me di cuenta de que Borges, sí podía no poner ningún adjetivo y al mismo tiempo calificar lo que quería, lo iba a hacer. O, en todo caso, iba a poner un adjetivo, e único, pero no iba a caer en ese tipo de enumeración que lleva fácilmente al floripondio. Entonces, yo fui u poco el centinela de mi propio lenguaje, desde muy joven.”


Un comentario

  1.   Esteban Sanchez dijo

    Buen texto.

    Donde lo encontraste?

    Saludos.

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