Cuando la I Guerra Mundial casi nos deja sin “El señor de los anillos”

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Soldados británicos iniciando una carga durante la batalla del Somme.

Que el destino es caprichoso es algo que todos alguna vez hemos escuchado. No es de extrañar, por lo tanto, que cuando estudiemos la vida de algún personaje o, simplemente , analicemos la nuestra, nos sorprendamos de como habrían cambiado las cosas si en un  determinado momento hubiese pasado una u otra cosa.

Muchos, ante estas divagaciones, se estremecerán al pensar el posible destino y la facilidad de como este decide nuestro camino. En el caso de, por ejemplo,  J.R.R Tolkien, el destino le salvó de forma milagrosa  de un funesto final. Algo que, en definitiva nos ha permitido  poder disfrutar de su obra y de su maravilloso mundo.

¿Qué habría sido de la literatura fantástica si este escritor hubiese muerto a los 23 años? Pues seguramente, sin el “Hobbit” o “el Señor de los anillos”, este género habría evolucionado de otra manera y en el  imaginario popular, criaturas como los hobbits, elfos, orcos o enanos, no existirían o simplemente, serían muy diferentes.

Pues, sí, solo una pequeña circunstancia salvó a Tolkien de una muerte segura mucho antes de escribir los libros que le colocaron en el “Olimpo” de la literatura fantástica . Para entender los entresijos de ello es necesario trasladarse a la I Guerra Mundial y a una de las batallas más importantes y horribles de este conflicto, la batalla del Somme.

El escritor británico se alistó con 22 años para luchar por su país en la Gran Guerra. Lo hizo al igual que muchos de  sus compañeros de universidad, deseosos todos ellos  de defender a su país. El deber, por lo tanto, se convirtió  en el  único responsable de tal magna decisión arrastrando, de esta forma,  a miles de infelices al infierno del campo de batalla.

Pasó a formar parte, tras su alistamiento , del  11º batallón del regimiento de fusileros de Lancashire. Batallón en el que integró como oficial debido a su condición social y estudios académicos. De esta manera, tras un periodo de instrucción, llegó al frente en 1916 justo a punto para participar en la gran batalla del Somme.

Esta batalla, una de las más largas y sangrientas de la contienda, terminó con la vida de más de un millón de hombres. Una auténtica “Apocalipsis” en la que Tolkien se vio involucrado como si de un hobbit en Mordor se tratase.

Si ya el simple hecho de haber estado en este escenario hacia que la supervivencia del futuro escritor pendiese de una delgada línea. Sucedió durante este periplo bélico  un hecho que decantó, definitivamente, la balanza del lado de la vida en detrimento de una asegurada muerte en combate.

La cuestión es que, en medio de este espacio de horror, barro, muerte y destrucción, nuestro personaje sufrió un mal muy frecuente entre la soldadesca hacinada en las trincheras. La fiebre y la debilidad azotaron a Tolkien obligándole a abandonar su puesto en el frente  debido a la enfermedad denominada, precisamente, de “trinchera”.

Por ello, fue trasladado por la 75ª compañía de ambulancias a retaguardia y de ahí a un tren ambulancia de regreso a su isla natal. Lo más curioso es que, mientras eso ocurría, el fuego de mortero y los bombardeos masivos de artillería arrasaron a su batallón aniquilando prácticamente por completo a todos sus antiguos compañeros.

Esto sucedió a muy pocos días de su traslado a retaguardia. Por esta razón, no podemos evitar pensar que hubiese pasado si su traslado se hubiese demorado lo suficiente para involucrar al escritor en estos bombardeos. Cabe decir que, de todos los amigos de Tolkien, solo uno logró sobrevivir a la guerra. Dato que nos ayuda a comprender la brutalidad y la alta mortandad la Gran Guerra.

El conflicto no logró acabar con él pero si influyó significativamente en el “Señor de los anillos”. Aspectos como la marcha de Frodo hacia Mordor (el frente), la relación entre Frodo y Sam (relación vivida entre los oficiales y sus soldados asistentes) y las criaturas terribles (máquinas de guerra de todo tipo) están totalmente interconectados con sus vivencias y experiencias  bélicas.

Sin ninguna duda, la guerra casi hizo que el mundo nunca conociera la “tierra media” y a las criaturas que habitan en ella. De todas formas, sin esta misma guerra, seguramente la historia habría sido muy diferente y J.R.R Tolkien no habría podido idear el mundo que tanto fascinó y sigue fascinando a millones de personas.

 

 

 

 


7 comentarios

  1.   RICARDO dijo

    Excelente articulo

    1.    Alex Martinez dijo

      Muchas gracias Ricardo. La verdad es que son muchos los escritores que, en algún momento de su vida, se han convertido en soldados. Dos profesiones que la historia ha unido más veces de las que nos pensamos y que ya iremos comentando en futuras entradas. Un fuerte abrazo.

  2.   RICARDO dijo

    HAS LEIDO LAS CRONICAS DE KIPLING SOBRE LA PGM ES MUY INTERESANTE ESTA PUBLICADO POR FORCOLA

    1.    Alex Martinez dijo

      Pues me lo regalaron hace relativamente poco y me gustó mucho. La verdad es que yo siempre me he interesado más por la II Guerra Mundial pero hará cuestión de un par de años que me he volcado tambien bastante a la lectura entorno la Gran Guerra. Me costaría, en estos momentos, definir cual de los dos conflictos me genera más interés jejeje

  3.   RICARDO dijo

    LOS DOS CONFLICTOS GENERAN MÁS INTERÉS, A MI TAMBIÉN ME GUSTA LA SGM. EL LIBRO DE HART ES LO MEJOR TE LO EXPLICA MUY BIEN ESTA PUBLICADO EN NOGUER YO TENGO UNA EDICIÓN EN 2 TOMOS

    1.    Alex Martinez dijo

      Me lo apunto, gracias por la recomendación. Yo ahora me estoy leyendo el de Antony Beevor de las Ardenas.

  4.   RICARDO dijo

    HA SALIDO ESTOS DÍAS SOBRE LA RESISTENCIA FRANCESA LO VOY A COMPRAR HOY MISMO ES UN TEMA MUY POCO ESTUDIADO Y SEGUN DICEN DEL ES MUY BUENO PUBLICADO EN TAURUS TAMBIEN ES UN POCO CARO PERO MERECE LA PENA

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