Críticos literarios con muy mal ojo…(II)

Crítico literario

Ojopláticos se habrán quedado muchos al enterarse de los sufriemientos que las críticas acarrearon a los famosos y reconocidos escritores de los que ayer os hablábamos y, con voluntad de seguir sorprendiéndoos, así como alentando a los aspirantes a escritores que de momento no han logrado críticas demasiado positivas, continuamos con nuestro repaso de grandes literatos que dieron con osados críticos en sus inicios como escritores.

Uno de los más grandes poetas que la humanidad ha dado como fue Walt Whitman, tuvo que soportar duras críticas tras haber publicado una de sus obras maestras “Hojas de hierba”. Un especialista llegó a decir que la humanidad no le recordaría… y posteriormente debió de rezar para que la humanidad no recordase su tremenda equivocación.

Madame Bovary, además de problemas legales por lo inmoral de los hechos argumentales, llegó a darle a Flaubert decepciones en forma de críticas que se negaban siquiera a considerarlo escritor.

Emily Bronte tampoco escapó a las malas lenguas que dijeron que Cumbres Borrascosas era una novela inconexa, impropia de haber sido escrita por una mujer y con personajes demasiado elementales, brutos y vulgares.

Como vemos nadie nace con el halo de escritor reconocido y hasta los más inmortales a día de hoy tuvieron que soportar las malas palabras de aquellos que criticaron por oficio o por beneficio sus obras.

Más información – Anécdotas literarias, entre la ficción y la historia


Un comentario

  1.   césar ortega dijo

    Lo que más me frustra de los que califican trabajos literarios en concursos de verso o prosa, es que sean tan ciegos que dejen pasar las obras de los que transgreden las bases de esos certámenes. Por ejemplo, las reglas dicen que no debe exceder de tantas hojas (cinco, por decir algo) y a veces toman en cuenta obras de seis o siete páginas. O que pasen trabajos que tienen un tipo de letra menor de lo que se pide: así, las 5 pág., al copiar el trabajo, llegarán a ser seis o siete.
    Esto, sin decir lo miopes que son los jurados al darle los primeros lugares a obras sin la más mínima calidad literaria, como rezan las bases. ¿Verdad que es de sentirse completamente mal, como participante anheloso de alcanzar el triunfo con un trabajo esmerado y pulido?

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