Consejos para mantener los libros en buen estado

Consejos para mantener los libros en buen estado

Los que amamos los libros por encima de muchas cosas siempre estamos ojo avizor de que no se estropeen por el “mal uso” o por el paso del tiempo. Sé de muchas personas (entre las que me incluyo) que incluso se piensan bastante si prestar sus libros o no y según a qué tipo de personas (nadie cuidará nuestros libros como nosotros/as mismos/as…).

Para que no tengas que recurrir a ningún restaurador o restauradora el día de mañana con ese manual que tanto adoras, vamos a darte una serie de consejos para mantener los libros en buen estado. ¡Toma nota!

Estos son algunos de los pasos que puedes llevar a cabo para que tus libros estén “sanos y a salvo” durante muchísimos años más:

  • Si tienes tus libros colocados en una estantería, intenta no apretarlos demasiado entre sí, ya que pueden doblarse o curvarse.
  • Intenta hacerte con una estantería con cristalera; esta dejará al descubierto tu biblioteca pero tus libros estarán más protegidos del polvo.
  • No coloques papeles ácidos (periódico, tickets, etc) entre los libros o cerca de estos. Estos ensuciarán sus páginas oscureciéndolas progresivamente.
  • Lo mismo podemos decir de flores u otros adornos, que aunque sean muy bonitos pueden manchar las páginas de los libros.
  • Asegúrate de que la estantería de tus libros está en un lugar sin humedad, sin exposición solar directa y limpio. De esta forma evitarás los mohos, el tono amarillento de las páginas y los insectos por alrededor, respectivamente.
  • No dobles los picos de las páginas para recordar por dónde te quedaste leyendo. Usa un marcapáginas.
  • Si tu estantería no dispone de cristalera, limpie a menudo el lugar para evitar que el polvo erosione sus libros. Aunque no lo parezca, la acumulación de polvo puede ocasionar manchas de origen biológico o químico.
  • Debes mantenerlos lejos de radiadores y otras fuentes de calor para evitar que se deterioren.
  • No fuerces los libros al abrirlos y leerlos, ya que debilitaría su estructura natural.
  • Si son libros de bolsillo y no le importan que se arruguen o estropeen, ¡vale! Pero si es una edición importante y cara evita llevarlos en el bolso o mochila, porque irremediablemente se doblarán sus picos.

Algunos de estos cuidados parecen sencillos de llevar a cabo, sin embargo no siempre prestamos la atención que merecen.

Y si ya llegamos tarde con estos consejos y alguno de sus libros ha sufrido daños, próximamente publicaremos un artículo sobre la restauración de libros. ¡Estad muy atentos!


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