Cómo afrontar el síndrome del folio en blanco

Síndrome del folio en blanco

Uno de los miedos más comunes de los escritores es quedarse sin ideas, o dicho de otro modo, miedo al síndrome del folio en blanco. A quien más y a quien menos le ha ocurrido, eso de quedarse frente al ordenador o libreta y no tener nada que contar… 

Las ideas desaparecen y esas pequeñas anotaciones que vamos acumulando en folios, notas de móvil o incluso grabaciones de voz, se agotan, se gastan… Es cuando debemos poner en práctica algunos de los siguientes consejos. En AL (Actualidad Literatura) te decimos cómo afrontar el síndrome del folio en blanco para que nunca más te quedes sin ideas. ¡Haz que las musas vuelvan a ti!

Técnicas y consejos para escribir

  • Despéjate: El primer consejo que te damos y creemos que el más necesario que debes saber, es que si estás un rato frente al teclado o frente al folio y no te sale nada medianamente bueno, lo mejor que puedes hacer es levantarte de la silla y despejarte… Sal a pasear, a sacar a tu perro, tómate unas cervezas con los amigos, ve al cine, etc… Vive tu día con normalidad, sin pensar en ello, y luego, cuando llegues a casa siéntate frente al folio y haz lo siguiente.
  • Lluvia de ideas: Ve escribiendo lo primero que te venga pero con algo de cabeza y reflexión. No se trata de escribir por escribir pero tampoco tiene que ser perfecto. La lluvia de ideas pueden ser palabras sueltas o frases que una vez las miras y las relees puedes unir sacando de ellas párrafos bastante buenos. Con la lluvia de ideas lo que se consigue es sacar aquello más enterrado en el subconsciente, que no aflora así como así.
  • Lee un libro que te inspire: Se dice que no hay mejor manera de aprender a escribir que leyendo a buenos autores. Pues bien, coge ese libro que te guste, que te inspire, que te entretenga y lee fijándote de las expresiones del autor, pero sobre todo, dejándote llevar en sus líneas. Pronto encontrarás una palabra o frase que te motive y te saque tu propia historia.
  • Intenta llevar siempre una libreta: Este punto no creo que sea necesario decirlo puesto que no conozco a ningún escritor o escritora que no lleve siempre encima una libreta. Pero lo digo sobre todo pensando en aquellos que sean más nuevos en esto. Siempre, siempre, siempre, debes llevar esa libreta, porque nunca sabes cuándo llegarán a ti las ideas.
  • Las películas o las imágenes también sirven: Una película nos puede ayudar a reflexionar y a crear, así como también puede conseguirlo una simple imagen. ¡Te propongo un ejercicio-juego! A continuación verás una imagen, ¿cómo ves que me dejes un comentario de unas líneas con la reflexión o el escrito que te ha venido a la cabeza cuando has visto esa imagen? Estaría bien, ¿no crees? Yo haré lo mismo también con un comentario en esta misma entrada.

Síndrome del folio en blanco 2

¡Mucho ánimo con esos escritos que se hacen de rogar! Que las musas no te pillen durmiendo…


6 comentarios

  1.   Carmen Guillén dijo

    Mi muso se había dormido así que necesitaba una imagen que me inspirase. Y como lo prometido es deuda:

    “Pasa tan lento el tiempo, o tan rápido quizás… Yo queriendo ser mayor, tú queriendo volver atrás, conociendo lo conocido, eso sí. Aún así, no paramos de caminar, tú con tus reflexiones, yo con las mías, reflexiones que nada tienen de semejantes pero tampoco nada de diferentes. La vida, ese regalo que dicen que a todos se nos ofrece, pasa y lo hace rápido, o lento quizás… Depende del porcentaje de tu felicidad. ¿Sabías que la velocidad con la que pasa el tiempo en tu vida es directamente proporcional a tu nivel de felicidad? ¿Sientes que se te acaba el tiempo? ¡Enhorabuena entonces!”.

  2.   M. Bono dijo

    Y esto me pasó a mí, una tarde de verano, en Madrid, sentado en un banco de Recoletos.

    <>

    Madrid, año 2000

  3.   M. Bono dijo

    El Retiro en junio

    Una pareja de enamorados. Entrelazadas las manos, pasan manifestando deliquios amorosos. Bancos de madera, bancos de jardín de recia madera en las lindes del camino boscoso. Tilos, moreras, pinos y cimbreantes álamos; algún almez.
    En los bordes del amplio paseo, restos de hojas recogidas, quizás esta misma mañana, por los jardineros del parque.
    Gorriones grises, saltarines, incansables en su continuo picoteo; palomas que arrullan, voraces palomas pendientes de cualquier resto que les pueda llamar la atención; mirlos negros, negros mirlos tímidos.
    Al fondo, hasta la verja que separa el parque de la vía Menéndez y Pelayo –vía transitada por coches constantemente- la vista contempla un verde intenso bajo la sombra de esbeltos pinos; más adelante, el mismo verde soleado, más intenso, más vivo: hasta allí no abarca la sombra…
    La gente se sienta en los cómodos bancos. Es agradable.
    Ya son las siete. A esta hora el Retiro es un lugar placentero que brinda frescor y sombra. Aún no ha llegado el estío. La primavera está acabando.

    Madrid, año 2000

  4.   Manuel dijo

    Naturaleza, siempre es un buena fuente de inspiración. Dos generaciones siguiendo el rumbo hacia la magia y lo maravilloso que podemos encontrar en lo natural, hacia ya va la realización del ser humano.

  5.   Nahum romano dijo

    Inolvidables se tornaton esas caminatas por aquel bosque tan campirano y tan citadino, pero al y o mejor no exitia, de hecho no me permitia pensar que existiera un mejor contexto, el instante en el que mi viejo, mi abuelo me tomaba de la mano para emprender aquellas caminatas en donde el me narraba sus experiencias y donde se daba el tiempo para escuchar mis sueños y mis fantasias. Con el tiempo fui dandome cuenta de pequeños detalles como el hecho de Que cuando me tomaba de la mano, no era tanto por protegerme de no extraviarme, me tomaba de la mano para que tuvieramos esa coneccion, me tomaba de la mano para que latieran juntos nuestros corazones. Pero Ya no esta, aunque ese bosque sigue aun presente en mi vida, aun sigo caminando por el y sus palabras siguen grabadas. Te amo viejo y se que desde arriba sigues acompañando mis pasos

  6.   ramon dijo

    ¿Cómo decirlo, escribirlo, sin que un nudo se nos haga en la garganta, apagandonos la voz, reventándonos los ojos!

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