Ciudades del mundo inmortalizadas por la literatura

Notre Dame, catedral donde se ambienta Nuestra Señora de París, de Victor Hugo.

Notre Dame, catedral donde se ambienta Nuestra Señora de París, de Victor Hugo.

Como bien escribíamos hace unos días, leer es viajar, un modo de evadirnos de la realidad durante los minutos que pasamos frente a esas páginas y que, al mismo tiempo, también engloban en si mismas exóticos y lejanos lugares. Destinos hoy día visitados por turistas pero conocidos mucho antes por esos lectores que soñaron con esas ciudades del mundo inmortalizadas por la literatura.

Cartagena de Indias

Cartagena

Una de las ciudades favorita de Gabriel García Márquez sirvió como perfecto escenario para El amor en los tiempos del cólera, una de sus obras más notorias y en la cual seguíamos los pasos de la relación entre Florentino Ariza y Fermina Daza en la que fue la ciudad portuaria más importante del Caribe colombiano durante el colonialismo español. Un lugar que hoy día conserva los colores de su barrio más emblemático (Getsemaní), esos balcones floridos bajo los que Gabo paseó en más de una ocasión y un encanto caribeño expresado en su música y sus colores.

 

París

Ciudad insignia para autores como Scott Fitzgerald o Ernest Hemingway, fue Victor Hugo quien gracias a la obra Nuestra Señora de París (sí, la misma de Quasimodo y la gitana Esmeralda) convirtió la catedral de Notre Dame en símbolo de la literatura y de una época (1831) en la que l’Île de la Cité era un lugar olvidado por la sociedad parisina. Por suerte, el éxito de la novela atrajo a nuevos visitantes que contribuyeron al esplendor de la catedral gótica más bella e icónica de Francia.

 

Dublín

Original de Irlanda, el mítico James Joyce trasladó la Antigua Grecia a un Dublín de principios del siglo XX en el que tenían lugar las historias de Leopold Bloom y Stephen Dedalus, lo cuáles representaban al Joyce adulto y joven respectivamente. Un collage de simbolismos épicos y estilos diferentes en el que pasado y presente se encontraron por un momento.

 

Granada

Granada

La ciudad más exótica de nuestra geografía sirvió de inspiración para Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra, libro escrito durante la estancia del autor estadounidense en Granada durante 1829. El libro, un conjunto de historias protagonizadas por princesas, califas y guerreros de la Alhambra no sólo contribuyeron a una de las lecturas más curiosas del Al-Andalus sino que dio a conocer un monumento hasta entonces desconocido por el resto de Occidente.

 

Kioto

Kioto

Una de las ciudades más bellas de Japón, colmada de árboles multicolores, delicados templos y puentecitos de madera es también uno de los pocos lugares en los que aún sobreviven las geishas. El libro que obviamente se nos viene a la cabeza no es otro que Memorias de una Geisha, de Arthur Golden, novela en la que se descubría el entramado de estas “mujeres artistas” sometidas a férreos códigos de honor y tradición en los llamados hanamachis, o barrios de geishas entre cuyas calles estas mujeres continúan ocultándose bajo un paragüas cuando un turista se dispone a fotografiarla.

Estas ciudades del mundo inmortalizadas por la literatura se encuentran entre algunos de los destinos más visitados del planeta actualmente. Para aquellos cuyos bolsillos aún se resisten, recordad que si lees viajarás gratis.

¿Qué ciudad literaria has soñado siempre con visitar?

 


4 comentarios

  1.   Mercedes de Vega dijo

    La novela Cuando estábamos vivios, de Mercedes de Vega, inmortaliza la ciudad de Madrid de una manera apasionante. La recomiendo para que la suméis a vuestro post de ciudades literarias.
    http://www.mercedesdvega.com

    1.    Alberto Piernas dijo

      La tendremos en cuenta para próximos artículos similares sin duda! Gracias por tu aportación Mercedes 🙂 Un saludo

  2.   Poli Impelli dijo

    Creo que Ildefonso Falcones y Carlos Ruiz Zafón inmortalizan la bella Barcelona 🙂
    Bellas ciudades las elegidas.
    Saludos!

    1.    Alberto Piernas dijo

      Sí, Barcelona es también una ciudad muy mítica en la literatura de nuestro país. Y con razón 😉 Un saludo Poli

Escribe un comentario