Cinco años sin Mario Benedetti

Fotografía del fotógrafo Eduardo Longoni

Fotografía del fotógrafo Eduardo Longoni

Hace pocos días, concretamente el 17 de mayo, hizo cinco años que nos dejó el gran Mario Benedetti. Gran escritor uruguayo y mejor poeta, acabó su vida con nada más y nada menos que unos 80 libros, muchos de los cuáles fueron traducidos a más de 20 idiomas.

Tan entrañables como su aspecto son cada uno de los versos que salieron de su pluma, porque aunque escribió narrativa y ensayo, entre otros géneros, hay que decir que la poesía era su pasión. Una pasión y un buen gusto por lo bonito, por lo romántico, por la vida, que se demuestra en los 38 libros de poemas que publicó. Pero no todo fueron alegrías y buenos momentos, ya que en su época de exilio también escribió sobre ello, como lo demuestran las obras Ex presos publicada en 1980 yViento del exilio publicada un año más tarde, en 1981.

Otra cosa buena que nos dejó fue su voz. Mario publicó diferentes cassettes y cds dónde se le podía escuchar narrando y recitando muchas de sus obras. Si resulta bello y conmovedor leer sus versos, más lo es sin duda escucharle a él de fondo mientras se sostiene uno de sus libros. Actualmente muchas de esas grabaciones podemos encontrarla en la web de Youtube.

“El amor, las mujeres y la vida”.

Así se titula uno de sus mejores libros y más vendidos. Esta obra reúne los mejores poemas de amor de Benedetti, donde habla de su interés por la vida, de sus pensamientos sobre ella, de la fe como mayor fuerza que mueve al hombre, del amor como compensación de la muerte, etc.

Fotografía del fotógrado Eduardo Longoni

Fotografía del fotógrado Eduardo Longoni

En la edición de Punto de Lectura, podemos ver una frase de Mario en la contraportada del libro:

“El amor es uno de los elementos emblemáticos de la vida. Breve o extendido, espontáneo o minuciosamente construido, es de cualquier manera un apogeo en las relaciones humanas”.

Esta frase refleja bastante bien lo que era el amor en la vida para Mario Benedetti: algo muy grande que hacía olvidar todo lo malo, un regalo como compensación por las desdichas propias de la vida, un premio que cualquier persona debía disfrutar.

En esta obra podemos leer muchos de sus grandes poemas: “Todavía”, “Te quiero”, No te salves, Hagamos un trato, “Soledades”,Viceversa, Táctica y estrategia, “Si Dios fuera mujer”, y un largo etcétera que vale más la pena descubrir por uno mismo.

Aplaudo las palabras que su colega José Saramago, otro grande, le dedicó aún en vida: “Es un poeta  de una humanidad extrema”.

Y aunque ya no esté, aunque sus ojos se cerrasen para siempre hace cinco años, algo que nunca muere son las letras, y las suyas seguirán vivas para siempre.


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