“Canto a mí mismo”, de Walt Whitman: Cuando el uno se funde con el todo

Walt Whitman

La obra de Walt Whitman, “Canto a mí mismo” destaca principalmente por la fuerza de sus palabras y por la exactitud con la que se describe el estado de iluminación, o si se prefiere, de plenitud espiritual llevada al último término: es decir, en el que la desaparición del yo, que se funde con todas las cosas, hace que el canto a uno mismo sea la loa y la alabanza de todo cuanto ha sido creado sobre la faz de la tierra y mucho más allá de los confines.

Whitman, se sabe uno con el resto de mortales y ese sentimiento no hace distinciones por cuestiones de ética ni de moral: hasta el más infame de los hombres comparte la esencia divina del poeta, que sabe que lo que muchos llaman dios es, precisamente la unidad de todo lo habido y por haber.

Por ello, la voz lírica se entrega, lo acepta todo y lo hace suyo, pero también se hace de todos recorriendo el camino inverso, que tan solo siendo un camino de doble dirección puede justificar el sentimiento total de fusión con el resto de cosas en que el espíritu del poeta se encontraba en el momento de crear esta obra que sin duda ha sido escrita por alguien que había transcendido y despertado tiempo atrás, sin lo cual no hubiera sido posible entregar a la humanidad estos versos que resuenan a verdad desde el primer momento…

Más información – Biografía de Walt Whitman

Foto – Ser Real


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