Calvino: pensando en el medio ambiente… y en sus propios humos…

Italo Calvino_opt

Muchos escritores suelen, aunque no sean gente ostentosa en el resto de ámbitos, tener para sí mismos algún cuaderno especial, algún bolígrafo fetiche o algún espacio dedicado exclusivamente a sus labores de creación literaria.

Sin embargo no es así en todos los casos y Calvino es un ejemplo de ello.

Y es que este genial autor, llevaba a cabo un ritual muy especial que no era otro que escribir en la parte de atrás de folios sobrantes procedentes de otros menesteres, lo cual era algo que verdaderamente le enriquecía.

Varios eran los motivos, pero principalmente dos son los que lo llevaban a esta humilde manera de crear, cuando como es obvio, podía permitirse cuadernos nuevos y buenos.

Italo Calvino, afirmaba que así ahorraba material, lo cual siempre es un detalle para con el medio ambiente, pero que también se ahorraba innecesarios incrementos de ego, es decir, usaba esa técnica para bajarse los humos a sí mismo y tener siempre los pies en la tierra.

Sin duda es una significativa anécdota, que delata que más allá de toda la parafernalia que rodea al oficio de escritor, lo único que verdaderamente importaba a Calvino era la calidad de sus escritos: ahí nunca escatimaba.

Más información – Delibes y lo que es trabajar

Foto – Blog de Joaquín Rabassa

Fuente – Escribir es un tic (Francesco Piccolo)

 


Escribe un comentario