Caballero Bonald, Bryce Echenique y el bar

Caballero Bonald

Manuel Caballero Bonald nos relata una increíble anécdota de Bryce Echenique con el que compartió la dirección de un curso de narrativa que parecía interesarles menos que pasar largas horas de la madrugada escribiendo y charlando animadamente.

Esto fue lo que contó:

“el trabajo era escaso, las noches largas y la vida breve (…) también hacía mucho calor y eso concedía otra clase de justificación a nuestra natural tendencia a trasnochar. Justo el último día del curso, cuando se procedía a entregar a los alumnos las correspondientes certificaciones, ni Bryce ni yo andábamos muy espabilados, sobre todo él, que parecía manifiestamente adormecido en su sillón profesoral. Se había iniciado un improvisado coloquio sobre los resultados y provechos del curso y fue en ese momento cuando ocurrió lo que creo que ha llegado a constituir el arquetipo de episodios jocosos atribuidos a Bryce. Alguien quiso lucirse a propósito de ciertos rasgos fonéticos del habla andaluza y otro alumno aventajado se refirió al atlas lingüístico de Manuel Alvar. Oír Bryce el nombre de Alvar y despertarse fue todo uno. Parecía haber estado aguardando ese pueril rebote onomástico, porque se levantó al punto diciendo: “Eso, eso , todos al bar…”

Más información – Caballero Bonald en la web

Foto – El país


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