Biografía de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla en 1836. Es un de los poetas más grandes de la lengua española.
El padre de Bécquer era pintor y mantenía a la familia en una buena posición económica. Había algo de nobleza en su sangre (y hay mucha nobleza en su poesía).

Cuando Bécquer tenía 5 años murió su padre y unos años después también su madre. Desde muy joven mostró dotes para la pintura y para las letras. Ya adolescente, tuvo una formación académicas en letras (como se la entendía entonces) pero enfocada hacia el lado de los clásicos (y de lo clásico) a lo que se sumó su naturaleza sentimental (más inclinanda al romanticismo).

En 1854 con sus amigos también poetas, se va rumbo a Madrid a vivir de y para la poesía. Se encuentran con la dura realidad de una pensión. Hasta que, en 1860, Bécquer consiga un empleo como redactor en un gran periódico. Desde entonces, se ganó la vida de diversas maneras pero (casi) siempre relacionadas con el arte de escribir (biografías de políticos, artículos para revistas, etc.). Durante esos años compone algunos de sus mejores poemas, pequeñas joyas inmensas.

En 1858, cansado y debilitado por el trabajo y las penurias, el poeta se siente enfermo, y Valeriano, su hermano, como otras veces, corre en su ayuda.

Julia una cantante de ópera de ojos negros que no lo consideró un buen partido para casarse fue la musa inspiradora de esos años.

En 1861 cuando nadie lo esperaba, el poeta se casa con una muchacha llamada Casta Esteban y Navarro. En los siguientes años Bécquer crece en prestigio, forma una familia, un nombre, y pierda algo de su magia.

En 1868 la suerte cambia para para el poeta ya que las tormentas de la política le quitan el favor de sus benefactores y tiene que irse lejos de la gran ciudad.

La salud el Bécquer se ha ido deteriorando y la muerte de su hermano Valeriano, en 1870, es un duro golpe, el poeta solo resiste unos meses más…
Finalmente muere cuando aun muchas de sus obra se hallaban sin publicar.

El tiempo ha ayudado a darle el sitio que merece al escritor y a su obra, pero qué bueno hubiera sido una vida más benigna para el poeta…

El día de su muerte, en Sevilla había eclipse total de sol.

 


2 comentarios

  1.   Anónimo dijo

    Me ha servido de gran ayuda la información.

  2.   carup dijo

    puto

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