Atrapado en dos caminos

dos caminos

Por más que intento dar un paso en la dirección contraria, con la intención de explotar el lado más amargo de mi propia existencia, me encuentro conque solo puedo ir a parar a una callejuela sin salida. Encontrar la salida no es fácil, y pierdo la esperanza preguntándome a mi mismo donde está. Mi lado amargo me fuerza a retirarme hasta el principio, al principio de mi mismo.

Podría llamarse lado amargo, o lado efímero. Una forma de engaño malévola y traviesa. Es entonces cuando doy algunos pasos hacía atrás, para poder resignarme a mi propia verdad. Es en esos momentos, cuando cambio de dirección, con la intención de no perder ni un solo segundo en un nuevo impulso hacia delante, por otro camino.

El otro camino es menos seguro, o por lo menos eso aparenta, pero lo recuerdo igual que siempre. No se si es el bueno o el malo porque nunca he terminado de recorrerlo, y , a la espera de que mi lado amargo aparezca con la intención de hacerme una nueva oferta, sigo caminando tranquilamente, explicándome a mi mismo la belleza del paisaje de ese camino, en el que todo tiene un sentido más completo y apacible.


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Dani Lanza

¡Hola! Me llamo Daniel Lanza. Escribo en blogs desde hace algunos años y he colaborado en diferentes medios digitales. Soy cinéfilo y un ávido... Ver perfil ›

Un comentario

  1. Los caminos se presentan constantemente, decidir cuál tomar, es una pérdida de tiempo y éste, no espera, mientras que siempre puedes regresar al punto inicial o desviarte, si así lo prefieres. Lo importante es vivir y aprovechar cada momento que se nos presenta, cualquiera sea el camino que tomemos, porque de todo aprendemos algo que nos servirá, más adelante. Siempre adelante.

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