Armamento alquimista

Aunque no es una de las obras más influyentes ni impactantes de la historia del manga, todo el mundo ha oído hablar, por lo menos, de Rurôni Kenshin, o como se llamó su versión animada en nuestro país, El guerrero samurái. Aquel espectacular manga de combates en la era Meiji se ganó el corazón de los lectores (y espectadores) gracias al carisma de sus personajes, tanto los buenos como los malos. Empezando en 1999, fue uno de los primeros manga que publicó Glénat, y recientemente ha sido reeditado en edición definitiva, con algunas páginas en color y traducción del japonés (las primeras obras de Glénat se traducían del francés). Sin embargo su autor, Nobuhiro Watsuki, no era conocido por haber hecho nada aparte de aquel cómic.

Esto ha cambiado, pues en el reciente XVI Salón del Manga la editorial Planeta DeAgostini nos trajo otra de sus obras, Busô Renkin o Armamento Alquimista. Publicada en la revista Weekly Shônen Jump desde 2003 hasta 2006 y recopilada en 10 volúmenes, y con una serie de animación de 26 episodios, narra la historia de Kazuki Mutô, un adolescente que sacrifica su vida para salvar a una chica de un monstruo.

A la mañana siguiente despierta creyendo que ha sido un sueño, pero pronto se da cuenta de que se ha metido, sin quererlo, en una aventura mágica, pues en realidad ha vuelto de entre los muertos al ser su corazón reemplazado por un medallón kakugane. Esto ha sido posible gracias a la chica a la que salvó, Tokiko Tsumura, y le sirve como arma para combatir a los monstruos junto a ella. En resumen, tenemos un manga con todos los ingredientes que se esperar de un shônen. A ver cómo responden los lectores.


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