Análisis de “Campos de Castilla”

Campo de Castilla

“Campos de Castilla” es la obra más conocida del genial poeta sevillano Antonio Machado y vio la luz en el año 1912, aunque posteriormente fue ampliada cinco años más tarde, en 1917. En esta obra las imágenes son más reales y menos simbólicas que en los libros anteriores de este autor y los paisajes dicen mucho acerca del propio escritor, del género humano en general y de la historia de España.

De hecho la decandencia del país se deja sentir en las meditativas descripciones que el autor hace de algunos lugares o incluso del carácter de algunas personas. Los misterios de la vida o incluso el sentimiento religioso son otros de los temas de un libro bastante profundo en el que Machado desnuda su alma por completo para dejar ver todo aquello que le preocupa o le obsesiona de una manera bastante clara.

La muerte de su amada Leonor se deja sentir en siete de los poemas que conforman el libro. Además la otredad y la perspectiva dan lugar a exquisitos e ingeniosos juego de palabras que se representan especialmente en las “Parábolas”. Los “Proverbios y cantares” se acercan formalmente a la filosifía oriental en cuanto a la brevedad y la sentenciosidad de los mismos que recuerdan en ocasiones poemas japoneses o chinos.

Además en el libro hay un romance bastante extenso denominado “La tierra de Alvargonzález”, de carácter narrativo en la que se muestran las miserias del hombre, en una historia en la que la ambición y la codicia no entiende de fraternidad.

Finalmente diremos que además de los caminos, los ríos y los mares son dos de los principales símbolos de la obra, siendo los ríos vida y los mares sinónimo de algo absoluto e ilimitado en lo que algunos críticos han creído ver a la figura de Dios.

Más información – La vida de Antonio Machado

Foto – Durium

Fuente – Oxford University Press


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