Álex y David Pastor adaptarán la novela “La piel fría” al cine

1205159365_pastorbros.jpgLa  novela de Albert Sánchez Piñol, cuyo título es “La piel fría”, es un éxito mundial traducido a más de 25 lenguas y originalmente publicada en catalán. Los hermanos Pastor se han puesto manos a la obra y con la ayuda de la productora española Kanzaman preparan su traslado al cine. Los hermanos Pastor son Álex y David, cineastas catalanes que viven en Nueva York, y se ocuparán de la adaptación del libro en forma de guión. Pretenden hacer arte con una isla hostil, seres extraños que surgen del océano, miedo a lo incierto, fuerzas incomprensibles, misterio, batallas a vida o muerte, sexo provocador, explosiones, exotismo…

El festival de cine de Cannes, que se celebra en mayo del presente año, acogerá la presentación oficial de este proyecto.”Actores de primera línea internacional han intentado conseguir los derechos y al no lograrlo, han contactado con nosotros”, informan, sin querer adelantar ningún nombre. “Estamos al principio del proceso aunque, como en la mayoría de proyectos que hemos coproducido, el presupuesto estará muy por encima del máximo que se destina a un rodaje en España”, cuentan, aludiendo a su participación en “El reino de los cielos”, de Ridley Scott, o “Los fantasmas de Goya”, de Milos Forman.

“También barajamos opciones más lógicas para la producción como Canadá o Latinoamérica, y alguna más cercana.” Parte del presupuesto se destinará a que los efectos especiales sean impecables. “No queremos una película solo de acción. Las criaturas deben ser tan creíbles como los humanos, tanto en las escenas de guerra como en las de amor”. Islandia es la localización elegida e”idónea” para ambientar este filme sobre un exmilitante del IRA que llega a una isla del sur del Atlántico, un lugar sin visibilidad cartográfica donde debe encargarse de una estación meteorológica. 

Álex Pastor compara “La piel fría” con “El corazón de las tinieblas“, de Joseph Conrad, y con la grandeza literaria de Robert Louis Stevenson. “Respira la atmósfera de los grandes libros de aventuras, pero tiene un punto más oscuro”. La doble lectura política, para el coguionista, es evidente. “El gran mecanismo de propaganda bélica es clasificar al enemigo como monstruos y fanáticos. La novela da un giro de 180 grados cuando el protagonista descubre que esas criaturas tienen sentimientos”. Sánchez Piñol precisa al diario catalán que una novela depende de él, pero que el resultado de una película es imprevisible. “Dependes de demasiados factores. Si falla el director de fotografía se puede hundir. No está en mis manos. Los guionistas dicen que quieren preservar el espíritu del relato, y yo se lo agradezco”.


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