Alberto Gerchunoff y su prueba circuncidada

Alberto Gerchunoff

Manuel Mújica Laínez relató una divertida y desvergonzada anécdota, que ciertamente le estuvo bien empleada a su protagonista, la cual acabó sonrojada en pleno acto público por una contestación que realmente se merecía por racista y por descarada.

Resulta que la princesa Puczyma, era una noble polaca que tenía un odio visceral hacia los judíos que ni siquiera se molestaba en esconder.

La tal Puczyma manifestaba su xenofobia cada vez que tenía ocasión, y, quizás por su origen nobiliario nadie se había atrevido nunca a ponerla en su lugar, lo que debió de dar rienda suelta a sus deslenguados comentarios y a su desfachatez ante el resto de personas.

Pero todo el mundo acaba encontrando la horma de su zapato, y el de Puczyma resultó ser Alberto Gerchunoff, periodista y escritor al que conoció en un baile en el que había mucha gente, lo que hizo que el ridículo de esta racista mujer fuera vislumbrado por muchas personas a la vez.

Y es que nada más conocerse, y sin venir a cuento Puczyma preguntó despectivamente a Gerchunoff si éste era judío y él, muy hábil, respondió de la siguiente manera haciendo referencia a su miembro circuncidado:

-Si, lo soy, y si usted lo desea pongo la prueba en sus manos…

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Foto – Asoc bosque


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