‘Al sur de la Alameda’ de Lola Larra, la novela juvenil del año

lectura
Se hace mucho énfasis en los colegios y bibliotecas a la animación a la lectura entre el público infantil. Me parece muy bien que se fomente esta actividad en los niños, pero desde mi punto de vista la edad más crítica en la que más lectores se pueden quedar en el camino es la adolescencia.

De esto último se desprende la importancia de encontrar buenas novelas juveniles para que entre tanta revolución social y hormonal, tantos descubrimientos, los ‘chavales’ sigan encontrando placentero y estimulante sumergirse en un libro. Hoy vengo a hablaros de la que, según muchos, es la novela juvenil del año: Al sur de la Alameda, de Lola Larra.

La sinapsis del libro nos sitúa en Chile, en el momento en que Nicolás se disponía a abandonar el colegio, donde un grupo de estudiantes se iba a encerrar para reivindicar mejoras en la educación. En ese momento Paula le recriminó su marcha. ‘No siempre se puede ver la vida desde la seguridad del arco’, le dijo la adolescente afrancesada en alusión a su condición de mejor portero del equipo de fútbol. Nicolás dio marcha atrás y se sumó a los cientos de alumnos chilenos de secundaria que protagonizaron en 2006 la llamada Revolución de los Pingüinos.

Este es el punto de partida de Al sur de la Alamaeda, la novela gráfica de Lola Larra con ilustraciones de Vicente Reinamontes, ambos chilenos. La obra ha obtenido el Premio a la Edición 2014 en Chile y ha sido seleccionada por el prestigioso catálogo alemán The White Ravens 2014, que reúne los títulos infantiles y juveniles más destacados del año.

Esta novela, que llegó en noviembre a las librerías españolas de la mano de la editorial Ekaré, cuenta con el aval de los libreros especializados del Club Kiriko, destacando de ella que ‘no hay muchos libros en castellano que, dirigidos a adolescentes, planteen el compromiso político como algo que les puede implicar‘.

La novela nos acerca a los movimientos estudiantiles que se han producido en Chile en la última década, erigiéndose como homenaje al movimiento estudiantil contra Pinochet de los años ochenta, reprimido con muertos y desaparecidos, pero sin abandonar el tono intimista y literario del diario de Nicolás que sirve como vehículo a esta historia.

Una lectura catalogada para jóvenes pero que bien puede interesar a los no tan jóvenes.


Escribe un comentario