ESPECIAL: Actualidad Literatura entrevista a Drew Hayden Taylor

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Con motivo de la presentación del libro Motocicletas & Hierba de bisonte editado por primera vez en España por Appaloosa Editorial, Actualidad Literatura pudo entrevistar al autor, Drew Hayden Taylor. Y es que esta magnífica novela es un best-seller en Canadá, en 2010 fue finalista de los prestigiosos Governor General’s Literary Awards y promete tener mucho éxito en España.

Drew Hayden Taylor, ojibwa del pueblo nativo de Curve Lake (Canadá), ha viajado en un sinfín de lugares y escribe acerca de su perspectiva aborigen. Guionista de series, periodista, columinista, humorista, novelista y escritor de relatos cortos, este autor tiene una amplia carrera literaria en la que se encuentran títulos como Me funny (2006) y The Night Wanderer: A Native Gothic Novel (2007) y Me sexy (2008).

La presentación del libro tuvo lugar en Madrid, en la librería especializada en literatura de viajes La Ciudad Invisible. Este escritor nos explicó con gran entusiasmo cuáles son sus inquietudes literarias, qué le mueve a escribir novelas y su gran predilección por el humor. Y como la literatura nativa tiende a presentar tintes un tanto dramáticos, la aportación especial de este escritor es su buen sentido del humor y su afán por hablar acerca de la vida y de su cultura pero con un tono mucho más alegre.

Pregunta: ¿A qué lugares ha viajado?
Respuesta: He estado en aproximadamente 18 países, anunciando el evangelio de la literatura nativa. He estado en todos los sitios posibles, desde la India y China hasta Finlandia y Alemania.

P: Si pudiera elegir ir a cualquier lugar de este mundo (que aún no conozca), ¿cuál preferiría?
R: África y Sudamérica.

P: Usted es conocido por sus múltiples talentos: escritor, cómico, periodista, dramaturgo. ¿Cómo se relacionan estas cosas entre sí? ¿Cree usted que todas ellas son parte de una misma habilidad o que son diferentes?
R: Me veo como un narrador contemporáneo. Ya sea cuando escribo un guión para TV, una obra dramática o una novela. Para mí todo esto se resume en contar una buena historia a quien pudiera estar escuchando o leyendo. Me gusta decir que hemos partido de contar historias en torno a una fogata a contarlas en torno a un escenario o a una pantalla. Por supuesto, la práctica real de escribir en estos géneros diferentes necesita, metáforicamente, ejercitar músculos diferentes, pero para mí todo es relativamente lo mismo. Y además, no me veo a mí mismo como un cómico porque no hago actuaciones -solo lo hice una única vez y fue fantástico-. Prefiero verme como humorista, es decir más como un escritor que escribe comedias.

P: ¿Cree usted que los cuentos y las actuaciones de comedia son similares en que ambas deben tener un factor sorpresa, a diferencia por ejemplo de las novelas o las columnas? ¿Qué le gusta más?
R: La comedia sí, pero los relatos breves no necesariamente. He leído muchos relatos breves que no tienen un final sorprendente o un clímax, sino que solo muestran escenas cotidianas de la vida. En cambio, la comedia sí necesita ese cambio repentino; debe dar un enfoque nuevo y diferente a algo que se quiere hacer notar. Es casi como una fórmula matemática: A + B equivale a D. La estructura básica de toda la literatura occidental es que tu protagonista tiene una meta y, durante la mayor parte de la historia, este debe superar una serie de obstáculos para conseguir o no su objetivo. Ese suele ser el gancho al final: cómo logran el objetivo o cómo fallan al intentarlo. Y es difícil decir cuál es mi genéro favorito. Obviamente, no escribiría en todos estos estilos si no los disfrutara. Sin embargo, creo que el teatro es el área que me transformó en un artista. Los otros me gustan igualmente, pero en Canadá soy conocido, principalmente, como dramaturgo.

P: ¿Por qué y cuándo comenzó a escribir?
R: Mi primera venta de verdad fue una serie The Beachcombers, una serie de adventuras de 30 minutos de duración. Un tercio del reparto era nativo y ocurrió cuando estaba investigando para escribir un artículo en una revista acerca de adaptar historias nativas para televisión y cine. Entrevisté a un editor y no sé si fui yo o ella, pero uno de los dos sugirió enviar algunas historias simplemente para probar. Lo hice simplemente por diversión, y me la compraron. La escribí… y así fue cómo comenzó todo.

P: ¿Qué es lo que más le atrae de la literatura?
R: Pregunta difícil. ¿Cómo me atrae la literatura? Creo que me atrae porque me lleva a lugares exóticos que posiblemente nunca podré visitar, personajes que nunca podré leer y situación en las que, para mejor o peor, nunca me veré involucrado. Es una posibilidad de vivir otras vidas y hacer cosas interesantes. Por eso, me gustan las historias que se concentran tanto en los personajes como en la trama.

P: ¿Su libro favorito?
R: No tengo idea. No me gusta pensar en favoritos. Soy un gran fan de Tom King, Stephen King, Kurt Vonnegut Jr. y muchas más. Lo que me frustra es que, sin duda, hay otros libros que probablemente me encantarían y que no he encontrado aún. La búsqueda es parte de la diversión.

P: ¿Escritor que considera que más le ha influenciado en su vida literaria?
R: Creo que, como yo era el “escritor residente” en la Native Earth Performing Arts, la primera compañía de teatro nativo de Canadá, durante la época de Tomson Highway, él sería uno de los que más me ha influido. Pero también están Tom King, O’Henry y O’Neill.

P: ¿Cómo influye su cultura en su literatura? ¿Cree que hay diferencias con la forma occidental de escribir?
R: Como dije en una pregunta anterior, me veo como un narrador contemporáneo. Crecí escuchando historias y yo quería hacerlas. Sin embargo, como lector, tenía todas esas historias de lugares lejanos que venían a mi comunidad en Curve Lake, así que quería llevar las historias de mi comunidad nativa a todo el mundo. La diferencia principal entre la narración nativa y la estructura dramática occidental es el concepto de personaje central. La mayoría de novelas y obras de teatro occidentales tienen un único protagonista, con un conjunto de personajes secundarios a su alrededor. En la mayoría, pero no todas, las historias nativas, es la comunidad la que es la estrella y puede haber o no un personaje central. Una persona no es más importante que la aldea o la comunidad.

P: ¿Está familiarizado con el panorama literario español? ¿Ha leído alguna obra española actual?
R: Lamentablemente, no. No han sido muchos los escritores españoles que han llegado a mi reserva. Creo que debo familiarizarme más con los escritores españoles, sin duda.

P: La portada de su libro Me sexy es francamente desternillante, porque es una gran parodia de los best-sellers de erotismo “suave” (“porno para mamás”), que suelen mostrar a chicas ligeras de ropas a las que las atrapa entre sus brazos un hombre fuerte, apuesto pero rudo. ¿Qué opina acerca de las novelas de este tipo o de Cincuenta sombras de Grey?
R: Leí un par de esos libros al investigar para el ensayo de ese libro. Conozco su estilo y su contenido, pero no el de Cincuenta sombras de Grey, aunque me ha sorprendido siempre ese interés romántico en la cultura y los pueblos nativos. Es verdad que somos muy sexis, pero es bastante tonto. Compilar Me Sexy fue muy divertido y aprendí muchísimo de las perspectivas de otros escritores.

P: ¿Qué opina acerca del panorama literario actual?
R: Este tiempo muestra novedades interesantes y es realmente excitante. Con la influencia de internet y las posibilidades de publicación que se hacen disponibles por este medio (por ejemplo, blogs y publicación online), ¡quién saber adónde irán a parar las cosas en los próximos diez o veinte años! Creo que la gente, a pesar del formato, siempre estará interesada en una buena historia. Y con la abertura de puertas en países menos desarrollados y en otras culturas, la literatura solo puede volverse más rica y más interesante.

P: ¿Qué hay de usted en los personajes de Motocicletas y Hierba de bisonte?
R: Hay algo de mí en todas mis historias, pero no son autobiográficas. Es extraño, porque algunos amigos míos están convencidos de que me incluyo a mí mismo en todo lo que escribo, pero no estoy de acuerdo. Era un poco como Virgil cuando crecía. Lillian era como mi abuela y como otros Ancianos que conocí. Creo que intenté infundir algo de mi tontería y chispa en John y algo más de mis ideas más introspectivas en Wayne. Pero sí quiero una motocicleta Indian Chief de 1953.

P: ¿Considera que ya ha escrito su obra maestra?
R: Nunca. La única obra maestra que escribiré será siempre el próximo libro que pienso escribir.

P: ¿Cuál es su siguiente proyecto?
R: Tengo un par de projectos. Estoy escribiendo el guión y las letras para un musical fantástico para el Festival de Charlettetown en la Isla del Príncipe Eduardo. Mi 24º libro está por publicarse el mes que viene, una novela gráfica de mi Novela The Night Wanderer, sobre un vampiro nativo. Y tengo una nueva obra de teatro que se publicará el año próximo, llamada God and the Indian. También estoy planeando hacer algo que combine pueblos nativos y problemas de ciencia ficción. Y quizás una nueva novela.

Más información – Alice Munro, ganadora del premio Nobel del año 2013


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